La ley que busca penar la violencia vicaria y el caso que conmocionó a todo el país
¿Sabías que la violencia vicaria no está penada en Argentina? El caso de Joaquín Ruffo, un niño de 8 años asesinado por su padre, reaviva el reclamo por una ley que la tipifique. Conocé los detalles de esta lucha.
La violencia vicaria, una de las formas más crueles de maltrato hacia las mujeres, vuelve a estar en el centro del debate público. Organizaciones sociales de todo el país reclaman la sanción de la 'Ley Joaquín', un proyecto que busca tipificarla como delito autónomo en el Código Penal.
El impulso de esta iniciativa cobró fuerza al cumplirse el primer aniversario del crimen de Joaquín Ruffo, un niño de 8 años asesinado por su propio padre, Alejandro Ruffo, quien confesó que lo mató para 'mandarle un mensaje a la mamá' después de que ella le pidiera el divorcio. El femicida se suicidó en la cárcel meses después.
El Frente Nacional contra la Violencia Vicaria Argentina lidera las movilizaciones para que esta problemática deje de ser tratada como un simple 'conflicto entre adultos' en los juzgados de familia, y para visibilizar a las 'madres desesperadas' y a los 'niños separados de sus figuras de apego'.
¿Qué es la violencia vicaria?
La violencia vicaria es aquella en la que el agresor, generalmente un hombre, busca destruir psicológicamente a una mujer dañando a sus seres queridos, especialmente a sus hijos. No es un hecho aislado: las estadísticas oficiales demuestran que es una realidad extendida.
Según la Oficina de Violencia Doméstica (OVD) de la Corte Suprema de Justicia, durante 2025 se registraron 4.207 situaciones de violencia que afectaron directamente a niñas, niños y adolescentes. El dato más alarmante es que en el 81% de esos casos, el agresor denunciado tenía un vínculo filial directo con la víctima.
Desde la organización que encabeza el reclamo, sostienen que 'creíamos que eran casos aislados, pero los mensajes siguieron llegando desde cada rincón del país. Detrás de cada punto del mapa hay una historia real. La violencia vicaria existe, sus consecuencias son reales y el tiempo de la infancia no espera'.
Un debate trabado en el Congreso
A pesar de la gravedad de la situación, los proyectos para tipificar la violencia vicaria y establecer herramientas concretas de protección se encuentran estancados en las comisiones de la Cámara de Diputados de la Nación. No existe aún un marco legal propio en el Código Penal argentino.
Para las organizaciones, nombrar el problema es el primer paso para erradicarlo. 'No todas las violencias son iguales. Reconocer sus características permite prevenirlas, atender a las víctimas y actuar de manera oportuna. Así como un diagnóstico correcto puede salvar una vida, identificar correctamente una forma de violencia puede cambiar una historia', concluyeron, a la espera de que el Congreso escuche el reclamo.