La ley que cambia la noche salteña: agua gratis en los recitales, pero hay un detalle que complica a los organizadores
Los recitales y fiestas masivas en Salta tendrán que ofrecer agua gratis por ley, y los organizadores que no cumplan se enfrentan a multas que van de 300.000 a 1,2 millones de pesos. La medida, que busca evitar deshidrataciones, generó un fuerte debate sobre quién debe pagar el costo. ¿Quién se hará cargo?
La Cámara de Diputados de Salta aprobó este martes el proyecto de ley que obliga a instalar puestos de hidratación con agua potable gratuita en espectáculos musicales, recitales y reuniones bailables masivas. La norma, que llegó desde el Senado, busca prevenir deshidrataciones y otros problemas de salud, pero generó un fuerte debate sobre quién debe hacerse cargo del costo.
El drama de los hospitales
La diputada Socorro Villamayor defendió la iniciativa con un argumento sanitario: según dijo, los hospitales reciben personas deshidratadas después de participar en este tipo de eventos. Advirtió que en distintos puntos de la provincia se realizan recitales, fiestas y reuniones en campos privados, algunos sin infraestructura adecuada para garantizar la hidratación de los asistentes.
"¿Nos importa más un empresario u organizador que, porque tiene un campo adentro, decide lucrar, o nos interesa la salud pública y el bienestar de los asistentes?", planteó durante el debate.
La legisladora sostuvo que la falta de una regulación específica justificaba establecer obligaciones para los responsables de la organización. La propuesta contempla sanciones económicas para quienes incumplan, con multas que irían de los 300.000 a los 1,2 millones de pesos.
Las voces en contra
El diputado Durand Cornejo cuestionó que una ley obligue a los empresarios a proveer agua potable a quienes concurren a sus eventos. "¿Por qué una ley tendría que obligar a un empresario a proveer agua a los asistentes?", preguntó. Para ilustrar su postura, comparó la propuesta con una eventual obligación de las iglesias de suministrar agua a los fieles durante una procesión.
El legislador consideró que, si el objetivo era garantizar el acceso al agua en este tipo de encuentros, una alternativa podría ser establecer responsabilidades para los municipios. "En todo caso, hagamos una ley que obligue a los intendentes a poner canillas de agua potable en estos eventos", propuso.
En tanto, el diputado Sergio López, de Metán y también integrante de La Libertad Avanza, propuso evaluar una modificación que permita a los asistentes ingresar con su propia agua a los espectáculos.
El respaldo sanitario
Desde otra posición, el diputado Juan José Esteban respaldó la necesidad de adoptar medidas preventivas y defendió la iniciativa por sus implicancias sanitarias. En su intervención, relató que había presenciado la llegada de jóvenes deshidratados a las guardias hospitalarias después de participar en eventos, y sostuvo que la prevención debía ocupar un lugar central en las políticas de salud pública.
La diputada Frida Fonseca, de Capital y del bloque Por Salta, también defendió el proyecto. Afirmó que el Estado tiene la obligación de velar por la seguridad de quienes concurren a espectáculos, en su mayoría jóvenes, y advirtió que la actividad física prolongada y la falta de hidratación pueden provocar descompensaciones y consecuencias más graves.
Con la aprobación de Diputados, la ley queda lista para su aplicación, aunque aún no se precisó cómo se implementará el control de los puestos de hidratación ni cómo se distribuirán las multas.