La Libertad Avanza toma el control de una comisión clave en Diputados y la oposición se queda sin aire
El oficialismo avanza en el Congreso y toma el control de una comisión vital que podría definir el futuro de denuncias contra el Presidente. ¿Cómo planean blindar a Milei y su gabinete de cualquier juicio político? Los detalles de la estrategia que cambia todo.
El oficialismo de Javier Milei avanza en su estrategia para blindar su gestión en el Congreso, tomando el control de comisiones sensibles. El próximo movimiento es clave: la Comisión de Juicio Político, que podría definir el destino de denuncias contra el Presidente y sus ministros, pasará a manos de un hombre de máxima confianza de la Casa Rosada. Este giro parlamentario cambia por completo las reglas del juego político en la Cámara baja.
La Libertad Avanza ya controla, como es habitual, las comisiones de gestión como Presupuesto y Hacienda, Asuntos Constitucionales y Legislación General. Sin embargo, su ofensiva no se detuvo allí. Pese a los reclamos de la oposición, encabezados por el Frente de Izquierda de Nicolás del Caño y Unión por la Patria, el bloque oficialista también se hizo este miércoles con las comisiones de Discapacidad y de Salud.
Estos dos espacios habían sido focos de fuertes embates contra el Gobierno, particularmente por los debates en torno a la Emergencia en Discapacidad y el financiamiento del Hospital Garrahan. Los libertarios Gerardo Huesen y Manuel Quintar asumieron como presidentes de Discapacidad y Salud, respectivamente.
¿Qué pasa con la Comisión de Juicio Político?
El objetivo estratégico siguiente es uno de los más sensibles: la Comisión de Juicio Político. Esta comisión lleva más de dos años en un vacío de conducción, desde que el 10 de abril de 2024 se suspendió una convocatoria a su conformación minutos antes de su inicio. La oposición, en esa ocasión, nombró a Marcela Pagano (entonces en LLA) como presidenta, pero la conducción de Diputados consideró nulo ese acto.
Ahora, con una nueva convocatoria en marcha, la decisión del oficialismo es clara. La intención es que la presidencia recaiga en Gabriel Bornoroni, el jefe de la bancada de La Libertad Avanza y una figura de máxima confianza tanto para el presidente de la Cámara, Martín Menem, como para la secretaria general de la Presidencia, Karina Milei.
Bornoroni es visto como un operador clave para el Gobierno, con aspiraciones de expandir la influencia libertaria en provincias como Córdoba. Su llegada a la comisión le daría al oficialismo el control de la llave para abrir o frenar cualquier debate de enjuiciamiento.
El blindaje definitivo para Milei y su gabinete
Por la Comisión de Juicio Político deben pasar todos los pedidos para enjuiciar al Presidente, al vicepresidente, a los ministros y a los jueces de la Corte Suprema. Actualmente, ya existen varias presentaciones contra Javier Milei. Una de ellas, presentada el 6 de febrero por el diputado de UxP Juan Marino, acusa al mandatario de subordinar la política exterior argentina a la estrategia de seguridad de Estados Unidos y “traer la guerra a América Latina”.
También hay proyectos de enjuiciamiento presentados en abril del año pasado por los legisladores Agustina Propato y Aldo Leiva, ambos de Unión por la Patria. A estas se suman pedidos de juicio político contra el ministro de Salud, Mario Lugones, y contra el exministro de Justicia, Mariano Cúneo Libarona.
Hasta ahora, ninguna de estas iniciativas avanzó debido a la indefinición en la conducción de la comisión. Con Bornoroni al mando, el oficialismo y sus aliados tendrían la mayoría entre los 31 integrantes, controlando el análisis de pruebas y la emisión de dictámenes. Además, el bloque de La Libertad Avanza cuenta con 95 diputados, lo que le otorga un tercio de la Cámara y le permite blindar cualquier intento de llevar un enjuiciamiento al recinto sin su aval.
El proceso es riguroso: tras un dictamen de mayoría en la comisión, la acusación debe ser aprobada en el recinto por dos tercios de los diputados presentes. Solo si supera ese escollo, pasa al Senado, donde se requiere la misma mayoría para destituir al acusado. La maniobra oficialista busca asegurar que ningún pedido de juicio político prospere sin su consentimiento, cerrando filas en torno a la gestión de Javier Milei.
Desde el oficialismo no descartan que nuevos acontecimientos, como los relacionados al caso de la criptomoneda $LIBRA, puedan derivar en más presentaciones de enjuiciamiento. Con el control de la comisión clave, se preparan para neutralizarlas.