La prórroga había ilusionado al campo salteño con la inclusión de los ramales C-14 y C-15 en la licitación del Belgrano Cargas. Los pliegos aprobados finalmente los dejaron afuera, y desde Prograno ya advierten cuánto puede costarle al Norte quedarse sin tren.
La aprobación de los pliegos para privatizar y concesionar la red del ferrocarril Belgrano Cargas encendió otra vez las alarmas en el sector productivo de Salta. Es que el texto oficial quedó sin las inversiones obligatorias que se necesitan para reactivar de forma integral los ramales C-14 y C-15, dos tramos clave para la salida bioceánica hacia el Pacífico y para el intercambio comercial con Bolivia.
La industria y el Gobierno provincial vienen reclamando esas obras de manera sostenida. Sin ellas, advierten, la falta de definiciones sobre los ramales complicará aún más el transporte de la cosecha y demorará el desarrollo del Norte Grande.
La advertencia de Prograno
El presidente de la Asociación de Productores de Granos del Norte (Prograno), Pedro Arias, pasó por Radio Salta para analizar el escenario que se abrió después de que se postergaran las fechas de presentación de la licitación.
"Si no aparecemos en esta licitación, el Norte estará postergado 50 años más, con el agravante de que no tenemos novedades de la adenda comprometida por el Gobierno Nacional ante el gobernador Gustavo Sáenz", disparó el dirigente.
La prórroga que dispuso el Ministerio de Economía de la Nación había generado expectativas en el sector. Arias reconoció que hubo "cierta alegría pensando que se incluirían el C-14 y el C-15", aunque enseguida aclaró que "las prórrogas nunca son buenas porque siguen dilatando las soluciones". Y sentenció: "Lamentablemente en esta parte de la licitación no van a salir, por lo que nos volvieron a no escuchar".
Sin camiones, sin trenes y con fletes por las nubes
El impacto de las demoras logísticas golpea de lleno la competitividad de las economías regionales. Según el titular de Prograno, el problema de fondo es que no hay cómo mover la mercadería.
"El problema mayor es que no se puede cargar la mercadería porque no hay camiones ni trenes y, si surge la posibilidad, los precios que se piden son exorbitantes", describió. En ese sentido, precisó que las tarifas pueden trepar entre un 40% y un 50% por encima del mercado cuando hay que cargar con urgencia para cumplir con los buques.
Para Arias, la urgencia pasa por retomar las gestiones institucionales junto a las autoridades provinciales y así garantizar la salida de las cargas salteñas. "El problema ya no es tanto el costo, sino la posibilidad de bajar la mercadería y llegar a los mercados mundiales", concluyó.
El camino a seguir, anticipó, vuelve a pasar por el diálogo con el Ejecutivo provincial: "Tenemos que volver a hablar con el Gobierno provincial y ver cómo seguimos las gestiones hacia adelante".