La línea de bandera anuncia un ajuste en los pasajes: el motivo que impacta en todos los bolsillos
Aerolíneas Argentinas confirmó un recargo temporal en todos sus pasajes. ¿Cuál es el motivo detrás de esta decisión y cuánto más pagarán los pasajeros en vuelos nacionales e internacionales?
Aerolíneas Argentinas aplicará un recargo temporal en todos sus pasajes, una medida directa para compensar el impacto del fuerte aumento en el precio del combustible de aviación. La compañía confirmó que este cargo adicional alcanzará tanto a los vuelos de cabotaje dentro del país como a los servicios regionales e internacionales, en un intento por mitigar el efecto de los saltos en los costos operativos.
Fuentes de la empresa indicaron a TN que la decisión se tomó “a raíz de los movimientos recientes en el precio del barril de petróleo y del consecuente aumento en el precio del combustible de aviación (Jet Fuel)”. Explicaron que el objetivo es claro: amortiguar el efecto de esos incrementos en su estructura de costos.
¿Cuánto será el recargo?
El monto del adicional no será uniforme. Según las fuentes consultadas, variará según el tipo de vuelo y el destino. Para los trayectos regionales e internacionales, el recargo oscilará entre 10 y 50 dólares por tramo.
En el caso de los vuelos de cabotaje dentro de la Argentina, el cargo será de $7500 por tramo. La medida se enmarca en prácticas habituales del sector aerocomercial cuando el costo del combustible registra aumentos abruptos.
Desde la línea de bandera remarcaron que esta decisión será revisada en función de la evolución del mercado energético. “Aerolíneas Argentinas continuará monitoreando la evolución del mercado con el objetivo de proteger su estructura de costos y minimizar el impacto en sus pasajeros”, indicaron las fuentes.
El contexto global: un petróleo que se dispara
El incremento en el valor del combustible de aviación responde a la fuerte suba que registró el petróleo en las últimas semanas. Este salto está impulsado por las tensiones geopolíticas en Medio Oriente y por las dificultades en el suministro energético en la región.
Antes de la escalada del conflicto, el barril de combustible para aviones se ubicaba en un rango cercano a los 85 y 90 dólares. Sin embargo, en los últimos días, el precio llegó a ubicarse entre 150 y 200 dólares por barril. Esto implica más del doble de los valores que se registraban a comienzos del año.
El combustible es uno de los componentes centrales en la estructura de costos de las aerolíneas. Dependiendo de la compañía y del modelo de operación, puede representar cerca de una cuarta parte de los gastos totales e incluso aproximarse al 40% de los costos de explotación.
Un efecto en cadena en todo el mundo
En ese contexto, varias compañías aéreas a nivel global ya comenzaron a trasladar parte del impacto a las tarifas. En la región Asia-Pacífico, empresas como Qantas, Air India y Cathay Pacific informaron que subían sus precios o que lo harán en los próximos días para compensar el aumento del combustible.
Air India, por ejemplo, comunicó que ampliará de manera progresiva el recargo por combustible tanto en sus vuelos domésticos como internacionales. La empresa adelantó que, a partir del 18 de marzo, el cargo adicional en determinadas rutas de largo alcance aumentará de forma significativa.
La aerolínea hongkonesa Cathay Pacific también anticipó que incrementará los recargos vinculados al combustible en el corto plazo. Su director general, Ronald Lam, señaló que la decisión apunta a garantizar la continuidad normal de las operaciones.
Por su parte, la compañía australiana Qantas informó que actualizará sus tarifas durante esta semana. Según detalló la empresa, el impacto de esos aumentos dependerá de cada ruta y del tipo de servicio.
Otras aerolíneas también evalúan ajustes. Thai Airways indicó que podría aplicar incrementos en los precios de los pasajes de entre 10% y 15%, mientras que la empresa escandinava SAS anunció un aumento temporal de sus tarifas para absorber el encarecimiento del petróleo.
La medida de Aerolíneas Argentinas se inserta, por lo tanto, en un escenario internacional complejo, donde la volatilidad del precio de la energía está redefiniendo los costos de volar en todo el planeta.