La llamada desesperada que lo complicó todo: perpetua para el exjugador de la NFL que envenenó a su novia embarazada
La Justicia de Tennessee condenó a Blaise Taylor a dos cadenas perpetuas consecutivas más 22 años de prisión por envenenar a su novia embarazada. Una llamada desesperada fue clave para que el jurado no tuviera dudas: ¿qué escuchó la amiga del otro lado del teléfono?
Blaise Taylor, exjugador de la NFL, recibió dos cadenas perpetuas consecutivas y 22 años de prisión por el asesinato de Jade Benning, su novia embarazada, y de la beba que esperaban. La sentencia se conoció este miércoles en el tribunal del condado de Davidson, en Nashville, luego de que el jurado lo declarara culpable de homicidio en primer grado y homicidio agravado.
El caso conmocionó a la ciudad y al mundo del deporte por la brutalidad del hecho y por la trayectoria de Taylor, quien se desempeñaba como scout para los Tennessee Titans hasta 2023.
Una noche que terminó en tragedia
La investigación determinó que Taylor le suministró una dosis letal de cocaína a Benning en 2023, cuando ella cursaba la semana 24 de embarazo. La joven, que era cocinera, murió clínicamente a las pocas horas y la beba, a la que planeaban llamar Ivy, falleció dos días después.
El episodio ocurrió la noche en que la pareja se había reunido para pintar cuadros para el cuarto de la futura hija. Según el testimonio de Nijaiha Jackson, amiga de la víctima, Benning la llamó y ella escuchó una conversación con su novio: “¿Qué me hiciste? ¿Qué pusiste en mi bebida? Blaise, me estás asustando”, relató Jackson ante el tribunal. “Sabía que mi bebida tenía un gusto raro”, agregó. Lo último que Jackson dijo haber oído fue: “Hiciste esto para que le pasara algo al bebé”.
Taylor fue quien llamó al 911, pero en la grabación se lo escucha decir que creía que Benning sufría una reacción alérgica, aunque no presentaba síntomas típicos como erupciones o hinchazón. Los médicos confirmaron luego que la causa de muerte fue una intoxicación aguda por cocaína.
Durante el juicio, los fiscales alegaron que Taylor había adulterado la limonada de Benning con una mezcla de cocaína disuelta en alcohol porque no quería que ella diera a luz a su hijo.
El veredicto y el dolor de una madre
El proceso judicial incluyó días de testimonios cargados de emoción. El jurado tardó apenas dos horas en llegar a un veredicto unánime de culpabilidad por los dos homicidios.
La muerte de Benning, quien falleció el día de su cumpleaños número 25 tras ser desconectada de la asistencia vital, dejó una huella profunda en su entorno. “Era una persona increíble, llena de vida. Cariñosa, atenta y capaz de hacer cualquier cosa por los demás”, dijo su madre, Bridget Burks, tras la condena. “Era el alma de la fiesta”, agregó.
Sobre su exyerno, afirmó: “Sobre el papel parecía una persona increíble. Una familia increíble. Una vida deportiva increíble. Unos títulos increíbles. Pero a puerta cerrada era una persona totalmente diferente”.
“Nunca volveremos a ser los mismos”, dijo Burks. “Nunca más pudimos escuchar su risa, ver su sonrisa ni llegar a verla ser la madre maravillosa que iba a ser”. La mujer expresó alivio tras la condena: “Saber que se hizo justicia me quitó un peso de encima”, declaró al canal KARK.
El crimen y la condena a Taylor generaron repercusión nacional, tanto por la brutalidad del hecho como por el perfil público del acusado, que hasta poco antes del asesinato se desempeñaba en la liga de fútbol americano.