En Rosario, 1.800 pymes se reunieron con los gigantes de la minería. En Catamarca, dos dirigentes miraron la escena con fastidio y lanzaron una advertencia que incomoda: mientras el capital entra, la provincia sigue afuera del negocio. ¿Qué pasó con los 4.700 millones de dólares?
Mientras en Rosario 1.800 pymes se codeaban con los gigantes de la minería, en Catamarca dos dirigentes peronistas advirtieron que la provincia corre detrás de la pelota. El diputado Mamerto Acuña y la exlegisladora Silvana Carrizo reclamaron que las inversiones no se queden solo en el papel y que el Gobierno y la Legislatura muevan fichas para que el dinero se transforme en trabajo y fábricas locales.
La primera Ronda de Negocios del RIGI en Rosario fue el detonante. Allí, representantes de 43 proyectos estratégicos de minería, energía e infraestructura se reunieron con cerca de 1.800 pymes y proveedores de todo el país. Un dato que en Catamarca cayó como balde de agua fría.
Acuña no ocultó su fastidio. Dijo que la provincia es una de las principales receptoras de inversión minera, pero que no logra capitalizar ese movimiento. “No podemos quedarnos solo a ver cómo comercializan los bienes, y quedan fuera los catamarqueños. Necesitamos generar trabajo e incentivar el desarrollo industrial de la provincia. Con todo esto, se comercializan los bienes, se generan oportunidades y, como siempre, Catamarca la ve pasar”, disparó.
El legislador insistió en que no es un tema nuevo, sino una alarma que viene sonando hace tiempo. Y marcó el contraste: Santa Fe convoca a sus pymes, arma rondas de negocios y las posiciona como proveedoras de los grandes proyectos. Catamarca, en cambio, todavía no consolida mecanismos para que buena parte de esas contrataciones quede dentro de su territorio.
La autocrítica de Carrizo
En la misma sintonía, la exdiputada Silvana Carrizo, referente de GENERAR, usó sus redes para volver sobre el debate de septiembre de 2024, cuando se trató la adhesión provincial al RIGI. Ella acompañó con su voto porque creía que Catamarca debía subirse a la ola de inversiones. Pero ahora reclama que ese crecimiento tenga un correlato concreto en la vida de la gente.
Carrizo rescató una frase de aquella discusión: “Tenemos, como Provincia, un gran potencial a desarrollar. Los impulsos de la inclusión y de la inversión deben promoverse, generar mayor crecimiento y elevar el nivel y calidad de vida, pero de todos los habitantes de la Provincia, no de un grupo reducido”.
También apuntó a las recientes declaraciones del presidente Javier Milei en Catamarca, quien reconoció que aún falta que las inversiones lleguen a la gente. Para la exlegisladora, ese es justamente el punto que vienen remarcando desde hace dos años: el capital no alcanza si no se traduce en oportunidades reales.
Los números que duelen
Carrizo enumeró datos que dimensionan el desafío: Catamarca tiene seis proyectos mineros aprobados, con inversiones superiores a los 4.700 millones de dólares. Esa cifra equivale a casi tres veces el presupuesto anual de la provincia. “La inversión llegó, ahora tenemos que lograr que se quede en Catamarca”, subrayó.
Entre sus prioridades, mencionó la necesidad de incorporar empresas catamarqueñas como proveedoras de la minería, capacitar a los jóvenes para que accedan a puestos de trabajo en el sector, convertir las regalías en infraestructura y servicios para las comunidades, y controlar que las empresas cumplan con los compromisos asumidos.
La dirigente también retomó las palabras del Presidente sobre las herramientas que tienen las provincias para decidir cómo desarrollar sus recursos naturales. Para ella, esa responsabilidad debe traducirse en políticas concretas. El objetivo, dijo, es que cada catamarqueño sienta que la riqueza minera también le pertenece, a partir de oportunidades laborales y desarrollo para todos.
El caso Rosario volvió a poner sobre la mesa el rol del Estado provincial y de la Legislatura. La discusión de fondo no pasa solo por cuánto capital entra o cuánto mineral se extrae, sino por cuánto trabajo se genera, cuántas empresas locales se suman a la cadena de valor y qué capacidades industriales quedan instaladas en Catamarca. Acuña y Carrizo piden que el Gobierno y la Legislatura empiecen a mover herramientas concretas para que la provincia no sea solo el territorio donde se sacan los recursos, mientras otras jurisdicciones se quedan con los negocios y las oportunidades.