La maderera de Esquina que triplica su producción y mira a Estados Unidos: la llave que destraba Corrientes
La maderera Zeni, en Esquina, avanza con una inversión que triplicará su producción y ya tiene un destino claro: casas en Estados Unidos. Mientras el Gobierno provincial apuntala el plan, hay una obra clave que promete destrabar los costos logísticos y cambiarle las cuentas al sector exportador. ¿De qué se trata?
Mientras la economía nacional se debate entre la inflación y la falta de inversiones, una empresa de Esquina avanza con un plan de expansión que promete cambiar la ecuación productiva del Sur correntino. Se trata de la maderera Zeni, que está en la etapa final de una millonaria inversión para triplicar su capacidad.
La firma, con más de seis décadas en la provincia, emplea a más de 300 personas y controla toda la cadena: desde la plantación y el manejo silvícola hasta la manufactura final. Su línea principal de producción tiene un destino ciento por ciento exportador, orientada a la construcción de viviendas en los Estados Unidos. Solo los subproductos, como el pellet, quedan para el mercado interno.
El respaldo del Estado provincial
La estrategia del Gobierno de Corrientes para apuntalar al sector privado se apoya en dos ministerios clave. Por un lado, la cartera de Producción, conducida por Walter Chávez, despliega un vínculo directo con los actores económicos. Por otro, Industria, a cargo de Mariel Gabur, diseña la matriz de agregado de valor.
Esa presencia estatal quedó en evidencia durante la recorrida técnica que Chávez, junto al secretario de Desarrollo Foresto Industrial, Luis Mestres, realizó por las instalaciones de Zeni. El ministro remarcó que el trabajo cercano con el sector privado es un mandato expreso del gobernador Juan Pablo Valdés y que la articulación permanente con los productores es innegociable en toda la geografía provincial.
El cuello de botella logístico
El principal obstáculo para la competitividad correntina es histórico: los costos del transporte terrestre hacia puertos ubicados fuera de la provincia. La concreción del futuro Puerto de Lavalle aparece como el eslabón determinante para reducir drásticamente el valor de los fletes y consolidar la independencia logística local.
La obra ya no se proyecta solo como una megaobra civil, sino como la llave maestra que ratifica un modelo enfocado en la industrialización y la inserción internacional, en contraste con el ruido y la parálisis de la agenda política nacional.
Los números que dimensionan el salto
Actualmente, la planta recibe hasta 20 camiones diarios cargados con rollos de madera, lo que se traduce en un volumen mensual de entre 75 y 85 contenedores. Para superar la saturación operativa, la firma avanza en la instalación de una caldera de última generación que triplicará su provisión energética, acoplada a una línea de secado contraflow de alta eficiencia.
Damián Sánchez, gerente de la planta, explicó que el ciclo completo puede llevar entre 10 y 30 días desde que ingresa el rollo hasta que sale el contenedor, según la rotación de los stocks intermedios. Acelerar esos tiempos de manera exponencial es el objetivo inmediato de la millonaria inyección de capital.