La madre de Armand ve todos los días el video del choque: qué dice su familia en el juicio
La familia de Walter Armand no acepta que haya sido un accidente y lo dice en pleno juicio: "Esperamos justicia". Mientras tanto, su madre repite todas las noches las imágenes que le devuelven a su hijo con vida por última vez.
La tercera audiencia del juicio contra Felicitas Alvite, conocida como "La Toretto", dejó de lado por un rato la reconstrucción técnica del choque y las discusiones sobre la velocidad. El centro de la escena estuvo puertas adentro de la familia Armand, en el relato de dos hermanos que todavía no encuentran cómo convivir con la ausencia de Walter.
La jornada en el Tribunal Oral en lo Criminal II de La Plata arrancó pasadas las 10 y terminó antes de las 13. Fue la más corta de las tres audiencias realizadas hasta ahora, pero también la de mayor carga emocional.
Milton y Laura Armand declararon como testigos de concepto. En la sala, desde el público, siguió cada palabra Nieves Zelarrayán, la madre de la víctima. Hubo momentos en que no pudo contener la conmoción y, cuando el dolor se le volvió insoportable, tuvo que salir acompañada por otra de sus hijas.
Del otro lado, Alvite escuchó esos pasajes con la cabeza gacha, sin levantar la mirada hacia quienes relataban el impacto de la muerte de Walter. Detrás de ella, su madre, Paula Tempesta, también mantuvo la vista en el piso y se llevó las manos a la cabeza.
El mensaje que nunca llegó
Milton fue el primero en declarar. Recordó a Walter como una buena persona, trabajador, músico, y alguien que llevaba consigo los valores que les habían inculcado en la familia. Eran cuatro hermanos y Walter era el menor. Antes del hecho se había separado y había vuelto a vivir con su madre en La Plata. Para ella, contó, tenerlo otra vez cerca había significado mucho.
El testigo reconstruyó cómo se enteraron de la muerte. Aquella noche de abril de 2024, Walter no envió el mensaje que acostumbraba mandarle a su madre cuando volvía a casa. Al no recibirlo, Nieves empezó a sospechar que algo malo le había pasado. Después llegó el llamado de una de sus hermanas con la noticia. La familia viajó a La Plata y, al llegar, fue derivada a una comisaría y luego directo al cementerio. Desde entonces, según Milton, la vida de todos cambió por completo.
Pero hubo un pasaje que concentró buena parte de la angustia de la sala. Milton contó que su madre mira todos los días el video de las cámaras de seguridad que registró el momento en que el auto conducido por Alvite embistió la moto de Walter en 13 y 532. Cuando le preguntan por qué vuelve una y otra vez sobre esas imágenes, la respuesta es que allí puede verlo por última vez con vida.
"Es la última vez que ve a su hijo", explicó Milton al reconstruir lo que su madre le dice.
El testigo también se refirió a los dos hijos menores de edad que dejó su hermano. Contó que preguntan por su papá, que lo siguen buscando y que la ausencia sigue siendo difícil de explicar y de sobrellevar. "Él no hizo nada malo", expresó, antes de insistir en que la familia espera una respuesta judicial. "Walter no va a volver", dijo, y sostuvo que, después de ver las imágenes del choque, para él lo ocurrido no fue un accidente.
"A mamá se le detuvo la vida"
Después declaró Laura Armand. La hermana recordó a Walter como alguien alegre, que siempre insistía para que la familia se reuniera y que mantenía el contacto con sus seres queridos. Habló también de los llamados nocturnos y de cómo sus hijos siguen atravesados por la pérdida.
Su testimonio volvió a poner el foco en la madre. "A mamá se le detuvo la vida", describió al intentar explicar lo que significó la muerte de Walter para ella. Laura contó que el día del hecho estaba trabajando cuando recibió el llamado de su hermana, que le avisó que algo le había pasado a su hermano. En ese momento, relató, todavía no sabía que había fallecido.
La hermana dejó en claro el reclamo que sostienen desde entonces. "Esperamos justicia", manifestó. Dijo que no consideran que haya sido un accidente y que lo ocurrido modificó incluso la manera en que viven y se mueven por la calle. Su relato, igual que el de Milton, estuvo lejos de la discusión sobre velocidades o maniobras: habló de una madre que perdió a un hijo, de dos chicos que preguntan por su padre y de una familia que todavía no encuentra cómo convivir con esa ausencia.
Los otros testimonios de la jornada
Antes de las declaraciones de los hermanos, la audiencia tuvo otros cuatro testigos vinculados principalmente con las actuaciones policiales posteriores al hecho. Entre ellos estuvieron integrantes del Gabinete de Homicidios de la DDI La Plata y testigos que participaron de los procedimientos para secuestrar el vehículo y el celular de Alvite.
Uno de los momentos de tensión se produjo durante la declaración del personal policial que había intervenido en la investigación. El presidente del tribunal, Claudio Bernard, volvió a llamar la atención a un testigo por responder reiteradamente que no recordaba detalles de su actuación. El magistrado le hizo saber que no podía limitarse a contestar que no recordaba nada y le reclamó precisiones sobre el procedimiento.
Alvite está acusada de homicidio simple con dolo eventual, mientras que Velázquez enfrenta una imputación por prueba de velocidad temeraria. El juicio, que se desarrolla ante el TOC II de La Plata, continuará hoy con la cuarta audiencia. Después de tres jornadas, la muerte de Walter ya fue abordada desde la técnica, la investigación policial y, ahora, desde el dolor de quienes esperan justicia.