La madre del narco Walter "Viejo" González fue condenada a cuatro años de prisión
¿Sabías que la madre del narco más temido del Cordón Industrial manejaba los búnkeres desde su casa? Ahora cayó la condena y los detalles estremecen.
Marta Mabel González, de 57 años, recibió una condena de cuatro años de prisión por integrar la banda criminal que lideraba su hijo desde la cárcel. La sentencia se conoció este jueves tras un juicio abreviado, once meses después de su imputación.
La mujer, conocida como una transera del Cordón Industrial, fue hallada culpable del delito de asociación ilícita agravada por la participación de menores de edad. El fiscal Alejandro Caron y la defensa acordaron el procedimiento abreviado, homologado por el juez Rafael Coria.
¿Cuál era el rol de Marta González en la organización?
Según la investigación, la madre del "Viejo" González cumplía una función clave en la estructura criminal: administraba y organizaba los búnkeres de droga que la banda explotaba principalmente en el humilde barrio Copello, de Capitán Bermúdez. Desde allí obtenía el dinero para financiar el resto de las actividades ilícitas.
Además, utilizaba su propia vivienda como centro de reuniones para los integrantes de la organización y coordinaba el funcionamiento de las bocas de expendio de droga. Su participación en esta causa terminó el 20 de agosto de 2025, cuando fue detenida durante allanamientos de la Policía de Investigaciones.
Los tentáculos de la banda del "Viejo" González
La asociación ilícita operó entre julio de 2023 y agosto del año pasado en Rosario, Capitán Bermúdez, San Lorenzo y Carcarañá, con una estructura de mando basada en vínculos familiares. Además del narcomenudeo, se le atribuyeron homicidios, tentativas de homicidio, balaceras, amenazas, extorsiones, robos y usurpaciones.
Walter "Viejo" González, de 40 años, ya había sido condenado en 2020 a 20 años de prisión por comandar otra banda vinculada a tres homicidios en el Cordón Industrial, y también tenía una condena federal por narcotráfico. Desde la cárcel de Piñero, donde está alojado en el pabellón de alto perfil, seguía impartiendo órdenes a través de visitas y otros internos, con la colaboración de su pareja y su madre.
Ataques como mensaje intimidatorio
Según la acusación, varios de los ataques ordenados desde prisión tenían como objetivo responder al endurecimiento de las condiciones de detención impuestas por el gobierno provincial. Uno de los hechos más resonantes fue el ataque a tiros contra un colectivo de la empresa Laguna Paiva que trasladaba agentes del Servicio Penitenciario, ocurrido el 2 de marzo de 2024 sobre Circunvalación, a la altura de barrio Rucci. Dos gatilleros dispararon desde un auto; uno de los proyectiles pasó a centímetros de la cabeza de un agente. Tras la balacera, dejaron un cartel con amenazas.
Otro atentado fallido fue contra el Rondó Bar, en Rondeau al 3900, barrio La Florida. El 24 de enero de 2024, dos sicarios llegaron en moto, arrojaron un mensaje mafioso e intentaron abrir fuego, pero la pistola se trabó. Las cámaras de seguridad registraron la escena en que los clientes escapaban desesperados. Para los investigadores, ambos ataques formaron parte de una estrategia de intimidación pública impulsada por Walter González como represalia por las restricciones a los presos de alto perfil.