La Madrid bajo el agua: el costo oculto de cada inundación que nadie quiere ver
¿Cuánto le cuesta realmente a Tucumán cada vez que La Madrid se inunda? Las cifras ocultas de un desastre recurrente ascienden a miles de millones, revelando un precio que la provincia sigue pagando.
Las recientes inundaciones en La Madrid no solo dejaron calles anegadas y familias afectadas, sino que reactivaron una cuenta millonaria que la provincia ya conoce. Un informe técnico revela que el costo total de la catástrofe de 2017, actualizado, superaría los $18.800 millones, una cifra que pone en evidencia el precio recurrente de la emergencia.
El ingeniero Eduardo Martel, vicedecano de la Facultad de Ciencias Exactas, recordó estos datos en el programa LGPLay. Las estimaciones surgen del estudio “Lineamientos para la elaboración de los planes hídricos estratégicos para la provincia de Tucumán”, elaborado tras la histórica inundación que sumergió a la localidad hace nueve años.
¿Qué incluye la millonaria factura de una inundación?
El cálculo original de 630 millones de pesos de aquel entonces incluía una amplia gama de gastos directos e indirectos. Entre ellos, se contabilizaron las ayudas a los damnificados, las pérdidas en la producción, los daños en infraestructura pública y los costos generados por la paralización total de la actividad económica local.
Solamente en los 40 días posteriores al desastre de 2017, se gastaron cerca de 400 millones de pesos en asistencia inmediata y en cubrir los primeros impactos económicos. Sin embargo, esta cifra inicial era solo la punta del iceberg.
El informe aclara que ese monto no incorporaba otros costos significativos. Por ejemplo, el trabajo de alrededor de 700 personas movilizadas durante la emergencia, la asistencia en electrodomésticos y muebles enviada por Desarrollo Social, ni la ayuda solidaria masiva de los tucumanos.
Tampoco incluía los aportes financieros de la Nación, las pérdidas totales de viviendas particulares, las tres escuelas que quedaron completamente destruidas, o los gastos en salud pública y las secuelas psicológicas en una comunidad que perdió todo.
Esto no lo muestra los medios porque Tucumán pauta lindo. La realidad muestra a la gente luchando por sobrevivir y no perder sus hogares. pic.twitter.com/Jz9Cz6fFNi
— Juando II (@JuandoUnderwood) March 14, 2026
Soluciones de fondo: un precio aún más alto
Más allá de los costos de reparar lo dañado, los especialistas señalan que las inundaciones generan pérdidas que se extienden en el tiempo. Daños en cosechas, en la ganadería, en caminos rurales y en la vida cotidiana de los habitantes son consecuencias que se siguen pagando mucho después de que las aguas retroceden.
El mismo estudio que cuantificó el desastre también proyectó cuánto costaría resolver el problema hídrico de raíz. Las estimaciones de mayor alcance son abrumadoras: se mencionaron 60 millones de dólares para una medida extrema como trasladar toda la ciudad de La Madrid, sin contar costos sociales o terrenos.
Otras soluciones técnicas también tienen un precio elevado. Desviar y reencauzar el río San Francisco se calculó en 12,5 millones de dólares, mientras que sistematizar el cauce de ese río y de tres arroyos aledaños tendría un costo de 25 millones de dólares.
Los expertos remarcan que este tipo de obras de infraestructura masiva podrían financiarse con programas de organismos internacionales como el BID, el Banco Mundial o la Unión Europea. Incluso, en 2023 se mencionó un proyecto específico de 50 millones de dólares para recuperar los bañados entre La Madrid y Taco Ralo, ecosistemas perdidos por el avance de la frontera agrícola.
Las causas que van más allá de la lluvia
Los análisis técnicos son claros al señalar que las inundaciones no son un fenómeno meramente climático. Entre las causas estructurales se identifica el desmonte masivo de aproximadamente 950.000 hectáreas en las últimas décadas, que altera la absorción natural del suelo.
A esto se suma el crecimiento urbano sin la debida planificación y una falta crónica de infraestructura hidráulica adecuada, como sistemas de alcantarillado y drenaje en rutas clave que actúan como diques improvisados.
Para el ingeniero Martel, el problema central ha sido la falta de continuidad en las políticas públicas. Recordó que, tras los estudios de 2017, se elaboraron estrategias de acción a corto, mediano y largo plazo, pero ese trabajo se frenó en los años siguientes. “A esto no se lo ha tomado en serio”, afirmó con contundencia.
La advertencia de los especialistas es clara: mientras no se avance con soluciones estructurales, cada nueva crecida implicará para Tucumán volver a afrontar costos millonarios, repitiendo un ciclo de gasto y desastre que ya tiene precio conocido.