La maleza que devora el campo fueguino: INTA y Provincia prueban un arma biológica
¿Puede un microorganismo nativo frenar a la maleza que ya se come el 90% del forraje en el norte fueguino? El INTA y la Provincia pusieron casi 43 millones para averiguarlo.
El Gobierno de Tierra del Fuego ratificó un convenio con el INTA para desarrollar un bioherbicida capaz de frenar el avance de la pilosela, una maleza invasora que ya está en todo el territorio provincial y golpea con más fuerza cada año en la zona norte.
La decisión quedó formalizada a través del decreto 1660/26, fechado el 23 de septiembre y publicado en el Boletín Oficial del lunes. Ese instrumento aprueba el convenio de asistencia técnica que la Provincia y el Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria habían sellado el 15 de marzo de este año.
Una amenaza que se reproduce sola
La Hieracium pilosella —conocida también como velocilla o pilosela— se expande con enorme facilidad mediante estolones y semillas, resiste el estrés y compite con ventaja contra la vegetación nativa. Según los fundamentos del decreto, su grado de invasión ya genera un impacto concreto en la producción y el ambiente.
El texto oficial advierte que los pastizales del norte fueguino, que son la base de la ganadería ovina, sufrieron un uso intensivo que modificó su vegetación y abrió la puerta a la proliferación de malezas. En ese contexto, la pilosela puede reducir la biomasa forrajera hasta un 90%, con un daño severo para la productividad ganadera y para la biodiversidad local, ya que desplaza a las especies autóctonas y altera el equilibrio de los ecosistemas.
Qué busca el acuerdo
El convenio fue rubricado por el ministro Francisco De Vita y el presidente del INTA, el ingeniero Nicolás Bronzovich. Su objetivo central es evaluar las interacciones antagónicas entre la pilosela y microorganismos nativos del suelo, con la meta de desarrollar extractos inhibitorios con potencial bioherbicida.
Los fundamentos del decreto sostienen que el control biológico mediante enemigos naturales o microorganismos aparece como una herramienta eficaz frente a las especies invasoras. En ese marco, el texto destaca el potencial herbicida de un subgrupo de cianobacterias capaces de inhibir el crecimiento de malezas gracias a sus componentes activos.
Plazos, aportes y financiamiento
El plan prevé que el INTA conduzca los trabajos durante los próximos 12 meses, ajustándose a un cronograma y a un presupuesto acordado. La entidad también aportará el personal necesario y tramitará las autorizaciones de acceso a los recursos genéticos que se requieran.
La Provincia, por su parte, se comprometió a cubrir los recursos financieros fijados en casi 43 millones de pesos, gestionados ante el Consejo Federal de Inversiones. Además, si hiciera falta, podrá sumar vehículos, combustible, personal y otros recursos para el desarrollo de las tareas, siempre sujeto a disponibilidad.
