La maniobra de Heimlich que le salvó la vida a un bebé en una comisaría
Una madre llegó gritando a la comisaría 34 de La Bebida con su hijo en brazos. La cabo Florido no dudó ni un segundo. Lo que hizo después...
Menos de diez minutos separaron la desesperación del alivio en la comisaría 34 de La Bebida. Una madre llegó pidiendo auxilio a los gritos: su hijo, de menos de dos años, se había ahogado y no respiraba.
La cabo Marcela Florido, con 14 años de experiencia en la fuerza, no dudó. “Le realicé la maniobra de Heimlich y el pequeño expulsó un trocito de carne”, relató en diálogo con Canal 13. Pero el episodio no terminó ahí: el nene seguía eliminando alimento y secreciones, así que pidió ayuda a su compañero, el agente Ramón Bragganiolo.
La intervención clave
Ramón salió de la comisaría alertado por los gritos y pedidos de auxilio. Cuando llegó al lado del bebé, lo limpió y notó que “respiraba bien”. Entre los dos llamaron a una ambulancia, pero desde el servicio médico les advirtieron que tenían demora.
La madre, al ver que su hijo se estabilizaba y que ella también empezaba a calmarse, pidió que la llevaran a su casa. Los efectivos accedieron y la acompañaron hasta su domicilio.
“Pensé en mis hijos”
Para Ramón, que lleva tres años en la Policía, fue la primera vez que vivió una situación tan límite. “Agradezco a Dios que salió todo bien”, aseguró, y remarcó que los cursos de la Escuela de Policía fueron fundamentales para saber cómo reaccionar.
El agente confesó que en todo momento pensó en sus tres hijos, uno de ellos de la misma edad que Lian Mateo, el bebé al que ayudaron. Eso hizo que el caso lo conmoviera de manera especial.
Horas después del episodio, los policías siguieron en contacto con la mamá del nene. La mujer, todavía conmocionada, les confirmó que su hijo estaba bien y les agradeció una vez más por haberle salvado la vida.