La mano cercenada y el machete sin usar: las pistas que marcan la investigación del crimen en Aguilares
Investigan el brutal asesinato de un peón rural en Aguilares, Tucumán. La víctima fue hallada con la mano derecha cercenada. La policía descarta robo y analiza la hipótesis de un ataque sorpresivo por alguien conocido.
La brutalidad del asesinato de un peón rural en un camino vecinal de Aguilares, con su mano derecha amputada, descarta un robo y apunta a un ataque sorpresivo por alguien conocido. El caso, a cargo de la Unidad Fiscal de Homicidios del Centro Judicial Concepción, mantiene en vilo al sur tucumano mientras los investigadores analizan las cámaras de seguridad y buscan el arma homicida.
Un hallazgo estremecedor en el campo
Dos pescadores que transitaban por el paraje Guasa Rincón, en un sector rural de Aguilares conocido como “Camino Viejo”, fueron quienes encontraron el cuerpo sin vida de Javier Ariel Sarmiento alrededor de las 23 del lunes. El hombre de 50 años, peón rural en una finca citrícola, yacía boca abajo sobre la calle, en una zona rodeada de plantaciones de soja y caña de azúcar.
Efectivos de la Comisaría de Aguilares, al llegar al lugar, constataron dos heridas en el cráneo de la víctima y un dato macabro: un corte “limpio” le había cercenado la mano derecha. Inmediatamente, se dio intervención al fiscal Fabián Assad, de la Unidad Fiscal de Homicidios de Feria, quien dispuso la actuación de su auxiliar, Juan José Ibáñez, y del Equipo Científico de Investigaciones Fiscales (ECIF).
La hipótesis del ataque por la espalda
Las pericias iniciales en la escena no arrojaron indicios de una pelea previa, lo que fortalece la teoría de un ataque sorpresivo. “Creemos que pudo haberse generado una situación de confianza y que el primer golpe, aplicado cuando se dio vuelta para seguir su camino, haya sido mortal”, explicó el jefe de la Comisaría de Aguilares, Miguel Arias.
Un elemento clave que respalda esta idea es que Sarmiento llevaba un morral con un machete en su interior, herramienta que no utilizó para defenderse. Según los investigadores, esto sugiere que el agresor podría ser alguien conocido, con quien la víctima habría mantenido una charla moments antes del fatídico episodio.
Descartan el robo y analizan antecedentes
Desde el inicio, la hipótesis de un homicidio en ocasión de robo perdió fuerza. El comisario Arias remarcó que la víctima, conocida en la zona como una persona humilde, no portaba pertenencias de valor. “No es habitual encontrar un nivel de ensañamiento tan alto en un asalto. Dos golpes en la cabeza y la amputación de una mano no encajan con ese tipo de delito”, señaló el oficial.
Otra línea que se explora son los antecedentes penales de Sarmiento, quien tenía una causa judicial previa por abuso sexual agravado, relacionada con una de sus hijas. Sin embargo, vecinos de la zona lo describieron como una persona no conflictiva, lo que incrementa el desconcierto por la violencia del crimen. Por ahora, la policía indicó que no se descarta ninguna línea, aunque la vinculación al narcotráfico no aparece como la más sólida.
La búsqueda del arma y la mano faltante
Personal de la Brigada de Investigaciones Sur, a cargo del comisario Carlos Díaz, realizó un amplio rastrillaje en los matorrales cercanos al “Camino Viejo”. Hasta el momento, no se logró hallar ni el arma homicida ni la mano amputada de la víctima.
Por la profundidad de las heridas, los investigadores sospechan que el ataque pudo haberse cometido con una herramienta pesada como una macheta o una hachita, más ancha que un machete común. En paralelo, personal del Centro de Monitoreo de Aguilares analiza las grabaciones de las cámaras de seguridad de la zona.
Autopsia y próximos pasos
Por orden del Ministerio Público Fiscal, el cuerpo de Javier Ariel Sarmiento fue trasladado a la morgue judicial de la capital tucumana para practicarle la autopsia. Los resultados de este estudio serán determinantes para precisar la causa exacta de la muerte y la mecánica del crimen.
Mientras tanto, los investigadores avanzan con entrevistas a familiares y allegados para reconstruir las últimas horas de la víctima. Se sabe que Sarmiento había visitado a su hermano y, cerca de las 19, emprendió el regreso a la vivienda que compartía con su hermana, un trayecto que nunca completó. La investigación continúa en curso bajo la sombra de un crimen que ha conmocionado profundamente a la comunidad de Aguilares.