La marca de yerba que domina las góndolas y el dato que nadie esperaba
Playadito lidera el ranking de ventas, pero la diferencia con Las Marías se achica. ¿Qué hay detrás del éxito de la cooperativa y por qué los productores están en crisis?
La pelea por el trono yerbatero tiene un nuevo capítulo: Playadito se consolidó como la marca más vendida del país en los primeros cinco meses del año, pero la diferencia con su escolta es más corta de lo que parece. El ranking completo, con cifras que sorprenden.
El acumulado enero-mayo de 2026 deja a Playadito, la insignia de la Cooperativa Agrícola de Colonia Liebig, con 25.121.494 kilos comercializados. Su perseguidora, Las Marías (dueña de Taragüí, La Merced, Mañanita y Unión), alcanzó los 22.793.022 kilos. La brecha es del 10%, pero en mayo se achicó a menos del 4%: 5,43 millones contra 5,21 millones.
¿Quiénes completan el podio?
El tercer lugar es para la cordobesa CBSé, con 9.420.232 kilos, que en mayo volvió a superar a la misionera La Cachuera (Amanda), cuarta con 7.802.425 kilos. Rosamonte se afianza en el quinto puesto con 6.696.856 kilos, seguida por Verdeflor con 6.274.086.
Más atrás, la Cooperativa Mixta de Montecarlo (Aguantadora, Sinceridad, Pampa) ocupa el séptimo lugar con 4.073.304 kilos, aunque cayó en el ranking mensual. Llorente y Cía (La Tranquera) la sigue con 3.878.888 kilos, y Yerbatera Misiones SRL (Nobleza Gaucha, Cruz de Malta) asciende al noveno puesto con 3.824.157 kilos.
Andresito retrocedió un escalón con 3.473.660 kilos, mientras que la porteña Cachay SA trepó al undécimo lugar con 2.819.319 kilos. El resto del listado, hasta el puesto 23, incluye a Tribal Trading, Piporé, Romance, Establecimiento Imhoff, Bonafé, Navar, La Cumbrecita, SANESA, Don Basilio, Molinos La Misión, Arregui Carlos Gumercindo e Importadora Sudamericana.
El secreto detrás del líder
Playadito no es solo una marca: es el corazón de una cooperativa fundada el 19 de diciembre de 1926 por inmigrantes alemanes, ucranianos y polacos en el norte de Corrientes. Hoy reúne a 133 productores asociados, más de 4.000 hectáreas cultivadas y 350 empleados en planta permanente.
Su estrategia comercial agresiva y su estructura cooperativa la llevaron a ser la más vendida desde los años 90. Además, exporta a 29 países, aunque el 98% de su producción se consume en el mercado interno. Entre 2020 y 2024, sus ventas al exterior sumaron 9,29 millones de dólares, con España, Alemania, Chile, China y Estados Unidos como destinos principales.
El boom exportador que sostiene al sector
Mientras las marcas pelean por cada kilo en las góndolas, las exportaciones de yerba mate viven un momento histórico. Según el INYM, en junio se despacharon 7.040.971 kilos al exterior, el tercer mejor mes de la historia, con un crecimiento interanual de casi un tercio.
El semestre completo muestra un avance del 7% en volumen exportado frente a 2025. Sin embargo, el mercado interno está estancado: las salidas de molino a góndola sumaron 137.336.991 kilos entre enero y junio, con una leve retracción. Los paquetes de medio kilo siguen siendo los favoritos.
La crisis que no se ve en las góndolas
Detrás de esos números, los productores de hoja verde enfrentan una realidad muy distinta. La cosecha está por debajo del año anterior en todas las zonas, tanto por clima como por decisión de los chacareros, que eligen cosechar menos ante los bajos precios.
Esa caída de precios es consecuencia del DNU 70/2023, que le quitó al INYM la potestad de fijar un precio de referencia. Sin ese piso, los productores negocian en desventaja con la industria. Por eso, buscan que la Legislatura de Misiones declare la emergencia del sector y fije un precio mínimo por ley. Ya hubo reuniones con diputados y con el gobernador Hugo Passalacqua.
El negocio yerbatero, entonces, muestra dos caras: una industria que mueve volúmenes récord y un eslabón primario que se hunde en la crisis. La pelea por el liderazgo de Playadito es solo la punta de un iceberg que todavía no encuentra salida.