La miel tucumana que solo se produce en campos de limón: la revisión que define quién puede usar el sello
Recorren los apiarios de Famaillá y La Cocha para verificar que la miel que lleva el sello de IG salga solo de flores de azahar de limón. Qué se revisa y quiénes quedan habilitados.
Un equipo técnico recorre los apiarios de Famaillá y La Cocha para constatar que la miel que se vende con el sello de Indicación Geográfica (IG) provenga exclusivamente de flores de azahar de limón. La auditoría anual ya está en marcha y de ella depende que los productores puedan seguir usando la distinción.
La Subdirección de Alimentos de la Secretaría de Producción lleva adelante las visitas a los campos de producción de limón, en el marco de la auditoría anual que certifica el uso del sello de IG de la Miel de Azahar de Limón de Tucumán.
El procedimiento se repite todos los años y tiene un objetivo claro: verificar que los productores cumplan con el protocolo establecido y, de esa manera, queden habilitados para hacer uso de la distinción.
Qué se revisa en esta primera etapa
Se trata de la primera etapa de la auditoría anual. En esta instancia se evalúan aspectos claves sobre el manejo de las colmenas en los campos de limón.
Los productores deben cumplir con estrictos estándares de calidad y normativas que aseguren que la miel provenga, exclusivamente, de flores de azahar de limón, el atributo que le otorga su sabor único.
El equipo técnico está encabezado por la subdirectora de Alimentos, Claudia Lescano, y ya visitó los apiarios ubicados en campos de las localidades de Famaillá y La Cocha. En esta oportunidad, la iniciativa fue acompañada por el Punto Focal de la Dirección Nacional de Alimentos.
Desde la Subdirección resaltaron que las auditorías promueven prácticas sostenibles y responsables en la producción, asegurando el respeto por el medio ambiente y la biodiversidad local.
