La millonaria causa de la AFA en EE.UU. que enfrenta a la Justicia: ¿Quién se queda con la investigación?
Una pulseada judicial define el destino de la investigación por millones desviados a empresas fantasma. ¿Qué jueces se quedan con el expediente que involucra a la AFA y las cuentas en Miami? Los detalles del conflicto que traba las indagatorias.
Un conflicto judicial de alto nivel pone en vilo la investigación por una presunta maniobra millonaria que involucra a la Asociación del Fútbol Argentino. La Cámara de Casación debe resolver ahora una pulseada clave entre dos fueros para determinar quién sigue adelante con el expediente. El desenlace podría acelerar o frenar las indagatorias sobre desvíos de fondos a empresas en Miami.
La disputa se centra en la causa que investiga las cuentas en Estados Unidos vinculadas a la AFA. El juez federal de Campana, Adrián González Charvay, reclama la competencia de todos los expedientes relacionados. Mientras tanto, los nuevos miembros de la Cámara de Casación deben dar una respuesta definitiva a ese pedido.
La petición de la fiscal y el traslado a Campana
En este escenario, la fiscal Silvana Russi, del fuero penal ordinario, presentó un dictamen crucial. Solicitó que la jueza Paula Petazzi deje de estar a cargo del expediente por la supuesta defraudación y que todo pase al juzgado federal de Campana.
Este mismo fuero es el que habían reclamado los supuestos testaferros de una mansión y donde también está en la mira Luciano Pantano. La petición de Russi marca un giro procesal significativo.
El rastro de los millones en Miami
La fiscal Russi lleva la causa donde se presentaron todos los registros bancarios de la empresa TourProdEnter, propiedad de Javier Faroni y su esposa Erica Gillette. La documentación es abrumadora: más de 3000 páginas de transferencias obtenidas mediante dos “discoveries” en la Justicia de Estados Unidos.
El análisis de esos papeles reveló que al menos 42 millones de dólares se desviaron hacia cuatro sociedades fantasma creadas en Miami: Soagu Services LLC, Marmasch LLC, Velp LLC y Velpasalt LLC. Pero la trama es más amplia.
Los investigadores identificaron al menos nueve empresas similares, todas radicadas en Miami, que en total recibieron unos 55 millones de dólares. El dinero provenía de al menos cinco cuentas de TourProdEnter.
La última de esas cuentas fue abierta en el PNC Bank por el propio Javier Faroni. Esa cuenta recaudó aproximadamente 13 millones de dólares y desvió más de 3 millones al mismo entramado de sociedades fantasma.
Un expediente que no avanza
Pese al volumen de la prueba, la investigación se encuentra prácticamente trabada. Inicialmente, la jueza Petazzi y la fiscal Russi consideraron que el caso debía tramitar en el juzgado federal 2 de Lomas de Zamora, a cargo del juez Luis Armella.
Su argumento era que ese magistrado ya había allanado la casa de Faroni en Nordelta. Sin embargo, esa postura no prosperó. En febrero, el camarista Ignacio Rodríguez Varela resolvió que la denuncia del empresario Guillermo Tofoni por administración fraudulenta debía permanecer en el fuero penal ordinario.
Desde entonces, la fiscal Russi solicitó algunas medidas de prueba, pero ninguna fue considerada trascendente para destrabar la investigación. No se ordenaron nuevos allanamientos, con el argumento de que ya se habían realizado en otras causas paralelas.
Tampoco se avanzó en el análisis de videos, fotos y chats que, según las pesquisas, evidencian una maniobra que comenzó en Miami y luego pasó por varias financieras de la city porteña.
El dictamen que busca unificar las causas
Ante el pedido formal del juez Charvay de unificar todas las causas en su juzgado de Campana, la fiscal Russi se pronunció a favor. En su dictamen sostuvo que la prueba recabada es común a las tres investigaciones en curso.
“Más allá de sus variantes, en todas se investiga un mismo objeto procesal”, argumentó la fiscal. Y agregó un dato clave: “Existe una identidad respecto a las personas señaladas como imputadas como así también respecto a las sociedades involucradas“.
Esta postura busca evitar la fragmentación de la investigación y centralizar en un solo fuero el complejo entramado de desvíos millonarios. La pelota está ahora en la cancha de la Cámara de Casación, cuyo fallo definirá el futuro de una causa que sigue sumando interrogantes.