La minería salteña ya pide volúmenes que una PyME gastronómica local no puede cubrir sola, y la sociedad que cerró para no perder el tren cambia el mapa de proveedores de la provincia. Cuánto mueve esa cadena y qué pasa con las compras a empresas chicas, en la nota.
El avance de la minería en Salta no solo mueve camiones y perforadoras: también empuja a un ejército de proveedores locales a reacomodar su estructura. Una PyME gastronómica de la provincia se topó con un techo de capacidad que la obligó a buscar respaldo, y la respuesta llegó de la mano de una empresa nacional con más de una década de presencia en el territorio.
Delight Alimentación lleva dos décadas cocinando para otros en el mercado salteño. Su responsable, Milagro Ramón, es nutricionista y se especializó en viandas saludables y personalizadas para organizaciones privadas, instituciones de salud, colegios y operaciones mineras. El problema es de escala.
El número que desvela a la PyME
“Una operación minera puede requerir hasta 800 viandas, un volumen que hoy supera nuestra capacidad. El desafío es crecer sin perder la calidad del servicio. Contar con aliados que aporten estructura y capacidad operativa nos permite ampliar nuestras posibilidades y seguir fortaleciendo el vínculo con nuestros proveedores y clientes”, contó Ramón.
Del otro lado del acuerdo está Grupo L, compañía argentina con más de 20 años en el sector minero y 12 años de actividad en Salta. Presta servicios de alimentación, limpieza, hospitalidad, mantenimiento, logística y obras, y ya opera en más de 15 provincias.
Marcelo Delbarba, director de Desarrollo de Negocios, Relaciones Institucionales y Comunicación de la firma, explicó la lógica de la sociedad: combinar el conocimiento del terreno que aporta un socio local con la infraestructura y los recursos de una empresa de alcance nacional, para así responder a una industria que no deja de pedir más.
Compras a PyMEs: cuánto se movió en 2025
La articulación forma parte de una estrategia más amplia de Grupo L, que apunta a dejar valor en cada territorio donde trabaja mediante el fortalecimiento de las economías locales, la inclusión laboral y el cuidado del ambiente.
El programa “Compre PyME” es la herramienta más visible. Durante 2025, la compañía canalizó compras por $110.324 millones en todo el país y trabajó con 266 proveedores, entre PyMEs, cooperativas y emprendimientos de la economía social, con empresas salteñas incluidas.
El empleo es el otro eje. A través de programas de inclusión y formación, la empresa promueve la contratación de trabajadores locales y el desarrollo de capacidades en las comunidades donde presta servicios. “El crecimiento de la minería requiere anticipar las necesidades de empleo y trabajar articuladamente entre empresas, proveedores y sector público para preparar el talento local”, señaló Delbarba.
Residuos: qué se hizo con 605 toneladas
En materia ambiental, la firma impulsa “Operación Circular”, un programa de separación y trazabilidad de residuos, compostaje y reducción de plásticos de un solo uso. Durante 2025, estas iniciativas permitieron gestionar más de 605 toneladas de residuos separados y trazabilizados, y reducir más de 41 toneladas de plásticos.
Para la PyME salteña, el acuerdo significa pasar de un techo de producción a una estructura capaz de sostener volúmenes que hoy la minería ya está reclamando.