La mina que dejó de dar oro hace años ahora le paga a la UNT una cifra inédita
Durante años se proyectó que las reservas de la mina se agotaban en tres años y medio. Hoy la empresa reparte utilidades récord y la UNT se lleva una parte que nadie imaginaba en 2020.
Yacimientos Mineros Agua de Dionisio aprobó repartir US$22 millones en utilidades del ejercicio 2025 y la Universidad Nacional de Tucumán se quedará con US$8,8 millones, el 40% del total. El resto, US$13,2 millones, irá a la provincia de Catamarca.
La decisión se tomó por unanimidad en una reunión de Directorio del 25 de junio, según consignó el portal especializado Panorama Minero. Es el primer reparto que se hace con la nueva estructura societaria de la empresa, que quedó dividida 60% para Catamarca y 40% para la casa de altos estudios tucumana.
El número también marca un salto respecto de la temporada anterior: por el ejercicio 2024, YMAD había distribuido US$13,8 millones.
Cómo se reparte el dinero
Con el esquema vigente, las utilidades de 2025 quedaron ordenadas así:
— Universidad Nacional de Tucumán: US$8,8 millones, el 40%.
— Provincia de Catamarca: US$13,2 millones, el 60%.
— Total distribuido: US$22 millones.
Del encuentro participaron el presidente de YMAD, Fernando Jalil; los directores que representan a Catamarca, Marcelo Murúa y Marcos Denett; y los delegados de la UNT, Domingo Marchese y José Roberto Toledo.
Para la Universidad y la provincia se trata de un nuevo capítulo de su vínculo institucional, tras los acuerdos que cerraron a fines de 2025.
De dónde sale el oro que financia el reparto
Las ganancias que hoy distribuye la compañía ya no provienen de Bajo La Alumbrera. Salen de Farallón Negro, un yacimiento subterráneo en el departamento Belén, Catamarca, que está en actividad desde fines de los años 70 y produce más de 60 kilos mensuales de oro y plata equivalentes, según los datos que difunde la propia empresa.
Jalil lo explicó en una entrevista con Ancasti Streaming: desde hace unos seis años, las utilidades de YMAD se originan en Farallón Negro y no en La Alumbrera.
“La compañía está en muy buen estado financiero”, aseguró el presidente al hablar de la situación económica de la firma.
También subrayó que las campañas de exploración de los últimos años permitieron estirar la vida útil estimada del yacimiento en al menos 13 años. El dato no es menor si se compara con el panorama que encontró al llegar: cuando asumió por primera vez la presidencia, en 2020, las proyecciones hablaban de reservas que podían agotarse en unos tres años y medio.
El acuerdo que cambió las reglas del juego
Este reparto de 2025 es el primero que se concreta después de la reconfiguración societaria. El 15 de diciembre de 2025, la UNT y el Gobierno de Catamarca firmaron convenios que formalizaron la salida del Estado nacional de la empresa y fijaron la nueva estructura de participación.
El entendimiento, suscripto durante la gestión del entonces rector Sergio Pagani y del gobernador catamarqueño Raúl Jalil, reemplazó el esquema que regía desde el Acta de Farallón Negro de 1958. Desde ese momento, la torta quedó partida entre Catamarca, con el 60%, y la Universidad, con el 40%.
Como parte del acuerdo, la UNT desistió de la acción judicial que había iniciado en 2017 para reclamar ese porcentaje de las utilidades.
Uno de los puntos centrales del convenio es que la Universidad mantendrá el derecho al 40% hasta completar 135.000 metros cuadrados de construcción de la Ciudad Universitaria. La condición quedó atada a la superficie edificada y no a una fecha puntual.
Cuando se alcance ese umbral, el porcentaje del sector universitario se repartirá en dos mitades: 20% para la UNT y 20% para el conjunto de las universidades nacionales. Catamarca conservará su 60%.
Así, el acuerdo le asegura a la Universidad un flujo de ingresos y, al mismo tiempo, vincula ese dinero con el avance de la infraestructura universitaria.
Un estatuto nuevo y una comisión ambiental
A comienzos de julio, el Consejo Superior de la UNT aprobó por unanimidad una reforma integral del estatuto de YMAD, adaptada a la nueva organización societaria.
Con ese cambio, el Directorio pasó a tener cinco integrantes: tres designados por Catamarca y dos por la UNT. Los asuntos extraordinarios, como una eventual fusión o cesión de la empresa, exigen unanimidad, mientras que las decisiones ordinarias requieren una mayoría calificada de cuatro votos.
Ese mecanismo le garantiza a la Universidad tener voz en las definiciones más importantes. Lo resumió la vicerrectora subrogante, Cristina Grunauer de Falú: “La UNT siempre tendrá participación en las decisiones importantes”.
La reforma también creó una Comisión de Fiscalización Ambiental, encargada de supervisar el cumplimiento del Plan de Cierre de Mina y Remediación Ambiental. Entre sus atribuciones está la de emitir alertas y pedir la paralización de obras si detecta riesgos ambientales.
La próxima apuesta: buscar socio para Peirano
Mientras reparte utilidades, YMAD avanza en la búsqueda de un inversor que financie una nueva campaña de exploración en el bloque Peirano, donde se ubica Bajo La Alumbrera.
Según Jalil, los estudios geológicos preliminares apuntan a la posible existencia de un yacimiento de una escala comparable a la de La Alumbrera. La incorporación de ese socio podría concretarse entre el segundo semestre de 2026 y comienzos de 2027.
Son las cartas que la empresa tiene sobre la mesa para sostener su actividad productiva y buscar nuevas oportunidades de crecimiento.
Para la UNT, en tanto, los US$8,8 millones representan un ingreso de peso que llega por su participación en YMAD, en un esquema que además le da intervención en las decisiones estratégicas de la compañía y la ata al desarrollo de la Ciudad Universitaria.