La minera no contrataba camionetas locales y estalló el conflicto: ahora el Gobierno mueve una ficha clave
El Gobierno de Catamarca movió una ficha para destrabar el conflicto con los proveedores mineros de Tinogasta tras los bloqueos en Fiambalá. La medida apunta al bolsillo de las empresas locales, pero el dato que realmente esperan sigue sin confirmarse.
El gobernador Raúl Jalil se reunió este viernes con representantes de la Cámara de Producción, Provisión y Servicios Mineros de Tinogasta (CAPROMITI) y de la minera Zijin-Liex para destrabar el conflicto que derivó en protestas y bloqueos en Fiambalá. El anuncio central fue la gestión de una línea de crédito ante el Banco Nación a una tasa del 18% anual para los proveedores mineros.
La reunión llegó después de que los empresarios del Oeste cortaran selectivamente la Ruta Nacional 60 y bloquearan los accesos a la planta de procesamiento de litio. La medida de fuerza se desactivó con la promesa de una mesa de trabajo, pero los reclamos de fondo siguen sin respuesta concreta.
Qué reclaman los proveedores
La gota que rebalsó el vaso fue la decisión de la minera de usar vehículos propios para escoltar sus camiones en lugar de contratar camionetas de la zona. Los proveedores denunciaron que la compañía no cumple con las exigencias de contratación local y reclamaron la intervención del Estado provincial.
Según fuentes oficiales, el Gobierno volvió a tomar nota de los presuntos incumplimientos de Zijin-Liex e insistió en que se amplíe la participación de empresas de la zona. Jalil acordó seguir trabajando con la Cámara y la minera, aunque no se precisaron qué compromisos asumió la compañía respecto de las contrataciones cuestionadas.
En declaraciones previas al encuentro, el presidente de CAPROMITI, Enzo Morales, había cuestionado la compra de insumos en el exterior que, según sostuvo, podían adquirirse en el país. Mencionó cubiertas, tornillos y elementos de protección personal. También objetó los precios ofrecidos a los prestadores y señaló que la empresa proponía contratos por un año sin ajustes pese a las variaciones de costos.
El dirigente denunció que la participación local estaba por debajo de los porcentajes que, según indicó, exige la normativa provincial. Por eso pidió controles del Estado sobre las compras y la contratación de trabajadores y servicios.
El anuncio y sus cabos sueltos
La Provincia también planteó que los proveedores deben mejorar su capacidad operativa para ofrecer los bienes y servicios que requiere la actividad. Con ese objetivo, el financiamiento que gestionará Jalil estará destinado a la compra de camiones, camionetas y equipamiento.
Sin embargo, el anuncio no incluyó montos, plazos de devolución ni una fecha de puesta en marcha de la línea. Tampoco se anunciaron nuevos contratos ni plazos para dar respuesta a los pedidos de los empresarios.
Del encuentro participaron el ministro de Gobierno, Seguridad y Justicia, Alberto Natella; el secretario de Gobierno y Coordinación, Leandro Quiroga Barros, y la directora de Promoción y Responsabilidad Social Minera, Yesica Yornet.
La palabra de la Cámara
Morales calificó la reunión como “muy positiva” y dijo que “ciframos esperanzas frente a los compromisos asumidos”. Señaló que el gobernador se interiorizó de sus pedidos y de la voluntad de los asociados de acompañar la actividad minera. “Solo buscamos trabajar y que el desarrollo sea un hecho concreto”, manifestó.
El dirigente destacó que más del 60% de los asociados de CAPROMITI son de Fiambalá. También anticipó que, después de informar a los integrantes de la entidad sobre lo conversado, emitirían un comunicado para dar a conocer los avances a quienes acompañaron el reclamo.
El antecedente inmediato
Durante el bloqueo del miércoles en la planta de Fiambalá, los manifestantes fueron notificados por la Policía de que debían desalojar el lugar. Rechazaron la disposición y aseguraron que habían permitido el cambio de turno de los trabajadores y que no impidieron el normal funcionamiento de las instalaciones.
La Cámara también había llevado sus reclamos a municipios y gremios. En septiembre, CAPROMITI impulsó una mesa de trabajo para presentar un petitorio a la minera. Allí pidió oportunidades de contratación para las empresas del departamento y capacitación de trabajadores y proveedores para responder a las exigencias de la actividad. También reclamó compromisos concretos, con responsables y seguimiento.