La misa que desató una tormenta política: lo que nadie esperaba escuchar en la Basílica
¿Qué ocurrió realmente durante la misa que reunió a los máximos dirigentes? Los detalles que explican por qué este acto religioso terminó siendo trending topic en redes.
Una ceremonia religiosa se convirtió en un escenario de tensión política y críticas virales en redes sociales. La misa por el primer aniversario de la muerte del papa Francisco en la Basílica de Luján reunió a dirigentes del oficialismo nacional y bonaerense, pero la jornada estuvo marcada por gestos simbólicos, ausencias significativas y un fuerte clima de opinión en internet.
El acto congregó a figuras clave del Gobierno nacional, encabezadas por el jefe de Gabinete, Manuel Adorni, quien asistió acompañado por ministros y funcionarios como Martín Menem, Diego Santilli, Federico Sturzenegger, Alejandra Monteoliva, Carlos Presti y Mario Lugones. También participaron el presidente provisional del Senado, Bartolomé Abdala, y otros referentes del oficialismo.
Por el lado bonaerense, el gobernador Axel Kicillof lideró la delegación, junto al intendente de Luján, Leonardo Boto, su par de Merlo, Gustavo Menéndez, la intendenta de Moreno, Mariel Fernández, el senador Eduardo de Pedro y el diputado bonaerense Mariano Cascallares, entre otros.
¿Qué dijo Kicillof durante la ceremonia?
En su intervención, el gobernador bonaerense llamó a “poner en práctica” el legado del pontífice y sostuvo que “no hay libertad sin justicia social”. Además, advirtió sobre sectores que cuestionan ese concepto y reivindicó la “cultura del encuentro” frente a lo que definió como una “cultura de la cancelación”. “Para recordarlo de verdad tenemos que preguntarnos todos los días qué más podemos hacer para contribuir a la paz”, expresó.
La ausencia que generó rumores
Uno de los datos políticos más comentados de la jornada fue la no asistencia de la vicepresidenta Victoria Villarruel, quien decidió no participar en medio de tensiones internas dentro del Gobierno nacional. Su falta en el evento añadió un matiz de intriga a la ya cargada atmósfera.
Un canto que sorprendió a todos
Más allá del tono institucional, la ceremonia tuvo momentos particulares. Durante la misa se escuchó un canto con tono futbolero: “Ohhh soy Francisco, es un sentimiento, no puedo parar”, entonado por fieles y organizaciones sociales. La celebración contó con una fuerte participación de la Familia Grande Hogar de Cristo, una red de centros barriales con presencia en todo el país que brinda acompañamiento a personas con consumos problemáticos.
El mensaje crítico de la Iglesia
En paralelo, el arzobispo de Buenos Aires, Jorge García Cuerva, dejó un mensaje con tono crítico hacia la dirigencia. Señaló que “ni siquiera en un homenaje” fueron capaces de “sentarse en el mismo banco de una iglesia” y llamó a recuperar la “cultura del encuentro”. “Tenemos que aprender que el otro no es mi enemigo”, planteó, al tiempo que advirtió que los niveles de agresión en la política terminan trasladándose a la sociedad.
La explosión en redes sociales
Algunos mensajes de vecinos en redes sociales, particularmente en la publicación del medio local El Civismo, apuntaron con sarcasmo y críticas directas a la presencia de funcionarios. “¿En serio que preguntó por el precio de la basílica?”, escribió Mariano Velázquez, mientras que Cristian Santiso ironizó: “Vino a buscar la escritura de la basílica… dos jubiladas le prestaron la platita”.
En la misma línea, Aires Aires de la Cruz comentó “ojo a ver si quiere comprar la basílica”, y Betina Marazzo lanzó: “Vino a confesarse”. También hubo mensajes más duros, como el de Gabriel Adolfo Lodola, que expresó: “Afuera de Luján, coimeros, evasores, corruptos, ladrones”, o el de Karina López, quien cuestionó: “Se pasan por donde no les da el sol la Doctrina Social de la Iglesia… ¿a qué vinieron?”.
Otros optaron por la ironía política, como Claudia Dv, que escribió “de un lado Kicillof y del otro Adorno”, o Luli Romero, que apuntó: “¿Adorni qué hace, señor?”. Las reacciones reflejaron un clima mayormente crítico, con burlas, enojo y cuestionamientos hacia la dirigencia.
Una postal con tensión
La jornada en Luján dejó una imagen poco habitual: dirigentes del oficialismo nacional y de la principal provincia del país compartiendo un mismo espacio, en un contexto atravesado por diferencias políticas. La figura de Francisco volvió a funcionar como un punto de referencia común, aunque sin lograr disipar del todo las tensiones que marcan el escenario político actual.