La misión secreta del locutor que puso al aire la voz argentina en Malvinas
¿Sabías que un locutor tucumano fue el encargado de transmitir la voz argentina desde Malvinas durante la guerra? Descubre los detalles de una misión que combinó periodismo, diplomacia y supervivencia en condiciones extremas.
Un periodista formado en la radio pública tucumana fue enviado al archipiélago en abril de 1982 para hacerse cargo de la programación en español de una emisora que hasta entonces operaban los isleños. Su testimonio revela los detalles de una experiencia única, donde convivió con el personal local, armó programas con discos de tango y se convirtió en la única voz desde las islas para radios de todo el país y Uruguay.
Norman Powell, periodista y locutor con paso por Radio Nacional Tucumán, reconstruyó en una extensa entrevista cómo fue aquella experiencia histórica. En abril de 1982, fue enviado a Puerto Argentino para convertirse en una de las voces de LRA60 Radio Nacional Islas Malvinas.
Su vínculo con la radio comenzó desde muy chico. “Creo que lo he sido desde que era un niño”, contó al hablar de esa pasión temprana por la comunicación. Su carrera arrancó en LRA15 Radio Nacional San Miguel de Tucumán, cuando todavía era muy joven.
¿Cómo llegó a Malvinas?
La irrupción de Malvinas en su vida profesional fue tan abrupta como histórica. Powell recordó que el 2 de abril de 1982 llegó a su turno habitual en Radio Nacional Buenos Aires y se encontró con una redacción revolucionada por la noticia de la recuperación de las islas. “Fue una gran sorpresa cuando nos despertamos el 2 de abril y nos enteramos de que Argentina estaba tomando las Islas Malvinas”, relató.
Al día siguiente, fue convocado por la dirección de la emisora. Allí recibió una propuesta inesperada: viajar a las islas para hacerse cargo de la radio que operaban los kelpers, que se convertiría en LRA60 Radio Nacional Islas Malvinas. No fue una decisión automática. “Me dio 24 horas para decidir si estaba dispuesto a aceptar la oferta. Lo consulté con mi familia, lo pensé, y finalmente, al día siguiente, decidí aceptar la oportunidad”, contó. La partida se concretó casi de inmediato. “El 4 de abril zarpamos hacia Puerto Argentino”, dijo.
¿Quiénes viajaron con él?
Powell recordó que el equipo argentino que viajó a las islas era muy reducido. “Solo éramos tres de Radio Nacional”, dijo. Los identificó como un jefe técnico de la planta transmisora, Ernesto Dalmau, y Fernando Péndola, que era el técnico de sonido. Junto a ellos también viajaba personal de otras áreas del Estado y quien sería designado gobernador militar de las islas, el general Mario Benjamín Menéndez.
El vuelo hizo escala en Río Gallegos antes de llegar finalmente a Puerto Argentino. Desde allí fueron directamente a la radio que funcionaba hasta entonces bajo administración isleña. Una vez en el edificio, los argentinos fueron recibidos por el equipo local, encabezado por Patrick Watts, el principal locutor de la emisora. “La recepción fue cálida”, definió Powell.
¿Cómo funcionaba la radio?
Uno de los aspectos más llamativos es que la emisora mantuvo buena parte de su estructura previa. “Francamente, lo más importante que había que hacer al principio era preparar una programación de dos horas para transmitir en español”, explicó. La radio siguió transmitiendo en inglés con cierta normalidad, con un estilo y programación muy parecidos a la BBC de Londres.
En ese esquema, el equipo argentino sumó la franja en español y algunos contenidos adicionales. “La transmisión en inglés continuó, muchos de los programas que tenían antes de la invasión continuaron. Y agregamos dos o tres programas al día de música folclórica y tango, y algunas noticias”, explicó. Para eso, Radio Nacional les había enviado material especialmente preparado: un cargamento de discos LP con folclore y tango.
En cuanto a la información periodística, Powell fue muy claro respecto de las limitaciones. “Tenía información muy limitada sobre el progreso del conflicto porque solo me daban información de Télam. Mi misión no era proporcionar cobertura periodística de la guerra”. Su enfoque estaba en diferentes aspectos de la vida diaria en las Malvinas, la instalación del nuevo gobierno, las medidas que se estaban tomando y el clima.
¿Por qué se convirtió en la única voz?
Además de su tarea dentro de la emisora, Powell quedó convertido casi por necesidad en una suerte de corresponsal permanente desde Malvinas. “No había muchos colegas de radio. Creo que yo era uno de los únicos en ese momento”, relató. Esa escasez de voces argentinas en las islas hizo que comenzaran a llamarlo desde distintos medios del continente, no solo de Argentina, sino también de Uruguay.
Para salir al aire con esas radios, debía trasladarse todos los días hasta un centro de comunicaciones a unas pocas cuadras del estudio. “Tenía que ir allí cada tanto, al menos dos veces al día, para responder llamadas de estaciones de Buenos Aires o del resto del país, y especialmente de Uruguay, que querían una voz que viniera de las Islas Malvinas”. Ese recorrido cotidiano no era sencillo debido al clima extremo de las islas, con vientos tan fuertes que apenas se podía caminar.
¿Qué pasó con la televisión?
Powell también recordó que, al poco tiempo de instalada la operación argentina, llegaron equipos de televisión para montar una señal local. “Estoy pensando en este momento y creo que fue una semana después de que llegamos que llegaron los equipos de televisión de Misiones. Y los configuraron muy rápido”, relató. Sin embargo, el sistema tenía muchas limitaciones, entre otras cosas porque la población local no disponía masivamente de televisores.
La experiencia televisiva también se apoyó en el trabajo conjunto entre él y Patrick Watts. “Era un poco precario porque solo teníamos el estudio de radio en ciertos momentos cuando la radio transmitía. Transmitíamos para televisión. Mi colega Patrick Watts leía las cosas en inglés, yo las leía en español”, recordó.
¿Cómo terminó su misión?
Con el correr de abril, Powell entendió que la estructura montada en la radio era insuficiente para sostenerse en el tiempo. Por eso viajó nuevamente al continente a finales de ese mes para reunirse con los directores de Radio Nacional en Buenos Aires y planificar una ampliación del operativo. La conclusión fue clara: si la operación seguía, iban a necesitar más personal y equipo.
Pero el regreso a las islas nunca pudo concretarse. Cuando tomó el avión de vuelta hacia el sur, la situación militar ya había cambiado drásticamente. “Después de esas reuniones, tomé el avión de regreso a las Malvinas, y cuando volábamos hacia el sur, fuimos informados del ataque a la pista del aeropuerto de Puerto Argentino”, relató. Eso obligó a desviar el vuelo a Comodoro Rivadavia, donde esperó unos días en un hotel. “Al final, decidieron que debía quedarme en Comodoro Rivadavia y esperar y esperar”, dijo. Durante ese tiempo hizo algunas transmisiones desde Radio Nacional Rivadavia, pero nunca regresó a la estación de radio argentina en las islas.
Hoy, radicado en Atlanta, Estados Unidos, donde se desempeñó en la CNN, Powell accedió a contar por primera vez en profundidad aquella experiencia. Su relato muestra una escena mucho más compleja y humana que la simplificación habitual, dejando una marca local fuerte: detrás de una de las experiencias más singulares de la radiodifusión argentina en tiempos de guerra hubo un hombre formado en Radio Nacional Tucumán.


Norman Powell con Guillermo Arduino y Tomás Luciani, director de CONTEXTO, en la sala de noticias mundiales del CNN Center, en Atlanta, Estados Unidos.