La mitad de las industrias del NOA frenó su producción por la crisis del gas
¿Sabías que la falta de gas ya obligó a suspender personal en el NOA? Conocé los detalles de la crisis que tiene en vilo a la industria.
El 50% de las fábricas de Tucumán, Salta y Jujuy tuvo que reducir o detener su actividad ante la falta de gas natural y el aumento desmedido de los costos energéticos. La Unión Industrial de Jujuy (UIJ) alertó que esta situación ya pone en riesgo puestos de trabajo en la región.
¿Qué pasó con el suministro de gas?
Según explicó Federico Gatti, presidente de la UIJ, la combinación de restricciones en el suministro firme y el elevado precio del gas importado dejó a las empresas sin margen para operar. En declaraciones al programa Detrás de las Noticias de Canal 7 de Jujuy, Gatti señaló que "casi el 50% de las industrias tuvieron algún tipo de inconveniente: algunas pararon totalmente y otras debieron restringir la producción".
El dirigente advirtió que el problema ya no es coyuntural: "Al principio las empresas hacen mantenimiento, compensan francos o adelantan vacaciones. Pero cuando una planta permanece varios días sin producir, muchas terminan suspendiendo personal porque ya no pueden sostener el nivel de actividad".
Una deuda histórica en infraestructura
Para la UIJ, la crisis actual dejó al descubierto un problema estructural. "Argentina produjo este año un récord de gas y energía, incluso con uno de los mayores superávits energéticos de los últimos tiempos. El problema es que esa energía no llega al Norte porque no existe la infraestructura necesaria para transportarla", sostuvo Gatti.
Las industrias del NOA dependen de la Cuenca Norte, mientras que el centro del país ya recibe gas desde Vaca Muerta. "Esa diferencia hace que las industrias del Norte paguen prácticamente el doble por el gas que una fábrica instalada en el centro del país. Una calera de Jujuy compite con otra de San Juan con costos energéticos muchísimo más altos", señaló.
El GNL disparó los costos
La crisis se agravó cuando el Gobierno nacional recurrió a la importación de Gas Natural Licuado (GNL) en un contexto de conflicto en Medio Oriente. "El millón de BTU pasó de costar alrededor de 11 dólares a casi 24 dólares. Ese valor resulta completamente incompatible con la estructura de costos de muchas industrias argentinas", indicó Gatti.
Esto afectó a sectores estratégicos como la industria azucarera, papelera, alimenticia, minera y citrícola, pilares productivos del Norte argentino.
Reclamo por un nuevo gasoducto
Gatti insistió en que la única solución de fondo es ampliar la infraestructura energética. "No podemos seguir dependiendo de los precios internacionales para saber cuánto costará producir. Argentina tiene gas. Lo que falta es la capacidad para transportarlo hasta las provincias del Norte", afirmó.
La UIJ reclama la construcción de nuevas obras que permitan abastecer al NOA con gas de Vaca Muerta y reducir las asimetrías productivas. "La infraestructura energética no debe verse como un gasto sino como una inversión estratégica que permitirá generar empleo, aumentar las exportaciones y fortalecer la industria nacional", sostuvo.
También sube la tarifa eléctrica
En el mismo programa, el presidente de la Superintendencia de Servicios Públicos (SUSEPU), Javier Gronda, confirmó que el nuevo esquema tarifario nacional impactará en las facturas de electricidad. La actualización responde a la modificación del precio mayorista de la energía dispuesto por la Secretaría de Energía de la Nación y alcanzará a usuarios residenciales, comercios e industrias.
Gronda añadió que el organismo evalúa mecanismos de compensación para los afectados por cortes durante los temporales de viento y analiza posibles sanciones a la distribuidora por demoras en la restitución del servicio.
Un invierno crítico para la industria del NOA
Desde la UIJ consideran que la emergencia energética evidencia un problema histórico que condiciona el desarrollo del Norte. Garantizar un abastecimiento firme de gas y electricidad con costos competitivos será clave para preservar inversiones, sostener el empleo y evitar nuevas interrupciones productivas.
Mientras tanto, las empresas del NOA atraviesan uno de los inviernos más complejos de los últimos años, con incertidumbre sobre el suministro y costos que comprometen seriamente su competitividad.