¿La mitad de lo que pagás por un auto eléctrico es solo por un componente?
El ingeniero Joseba Barrenengoa revela que la batería representa cerca del 50% del valor de un auto eléctrico, siendo el componente más costoso y riesgoso. En EE.UU., el renting surge como alternativa para probar la tecnología sin asumir el riesgo total.
Un ingeniero español reveló que la batería puede representar cerca del 50% del valor total de un vehículo eléctrico, transformándola en el punto más sensible para el bolsillo de cualquier conductor que esté considerando esta tecnología.
Según explicó el especialista Joseba Barrenengoa, gran parte del precio de un auto eléctrico está directamente vinculado a su batería. “De lo que pagás por un auto eléctrico, la mitad es prácticamente lo que vale la batería”, aseguró.
El costo oculto del reemplazo
Esta situación implica que, en caso de fallas, el costo de cambiar la batería no es menor y puede impactar de lleno en las finanzas personales. Más allá del precio inicial de compra, este componente presenta otros riesgos económicos significativos que muchos usuarios evalúan antes de decidirse.
Entre los factores a considerar se encuentran el alto costo de reemplazo, el impacto directo en el funcionamiento del vehículo, el desgaste natural que reduce su rendimiento con el paso del tiempo y la influencia decisiva que su estado tiene sobre el valor de reventa del auto.
Una alternativa que gana terreno
En países como Estados Unidos, algunos conductores están optando por el sistema de renting para sortear estos riesgos. Este modelo consiste en alquilar el vehículo por un período determinado, generalmente de 3 o 4 años.
“Si durante ese tiempo la batería presenta un problema, se devuelve el auto y se reemplaza”, explicó Barrenengoa sobre esta modalidad que permite usar tecnología eléctrica sin asumir el riesgo económico total asociado al componente más costoso.
Ventajas del alquiler a plazo
El renting ofrece varios beneficios concretos para quienes quieren probar autos eléctricos. Permite utilizar la tecnología sin necesidad de comprarla, cubre posibles fallas durante la vigencia del contrato y reduce significativamente la exposición económica.
Además, este sistema da la posibilidad de experimentar con vehículos eléctricos antes de tomar una decisión de compra definitiva, permitiendo evaluar en la práctica si la inversión a largo plazo resulta conveniente para cada caso particular.