La mole de 11 toneladas que duerme en el fondo del Carcarañá: el misterio de cómo sacarla
Localizaron el camión hundido en el Carcarañá, pero el verdadero desafío recién comienza. ¿Cómo piensan sacar una estructura de 11 toneladas de las profundidades del río? Los detalles del complejo operativo y la increíble historia de supervivencia del conductor.
Un camión vacío se hundió en el río Carcarañá tras un espectacular accidente y ahora las autoridades enfrentan un desafío de ingeniería para recuperarlo. El vehículo, que pesa entre 9 y 11 toneladas, fue localizado y marcado con boyas, pero la presión del agua y el peso de la estructura complican su extracción. Mientras tanto, el conductor, que logró escapar milagrosamente, ya se recupera del impacto.
Este martes por la mañana, equipos de rescate finalmente dieron con la ubicación exacta del Ford Cargo 1722 que, desde el lunes por la tarde, yace en el lecho del río Carcarañá. La operación de rastrillaje involucró a la Secretaría de Protección Civil de Santa Fe, Bomberos Zapadores de Rosario, Voluntarios de Pueblo Andino y Buzos Tácticos de la Policía, quienes recorrieron las correntosas aguas en lanchas.
Una vez localizado el vehículo, cerca del puente donde ocurrió el accidente, los equipos procedieron a enganchar una serie de boyas a la estructura. Este marcaje es el primer paso crucial para un operativo de extracción que se anticipa extremadamente complejo.
¿Por qué es tan difícil sacarlo?
Desde Protección Civil advirtieron que retirar el camión del agua será una tarea de alta dificultad. Los principales obstáculos son el peso de la mole, que oscila entre 9 y 11 toneladas al ir vacío, y la enorme presión que ejerce el agua sobre la estructura sumergida.
Respecto a la profundidad, mientras que el lunes se manejaron cifras extraoficiales de hasta 6 metros, este martes las autoridades indicaron que en esa zona del río no superaría los tres metros. Este dato es vital para planificar la logística de rescate del Ford Cargo.
Paralelamente, y en un trabajo rápido, ya fue reparada la baranda de protección del puente que el camión arrancó de cuajo durante el violento impacto. El tránsito en la autopista Rosario-Santa Fe, en el kilómetro 29, ya se normalizó.
El milagroso escape del piloto
El accidente ocurrió el lunes por la tarde en la mano hacia el norte de la autopista, con destino a Santa Fe. El camión perdió el control, destrozó la baranda metálica y se precipitó al vacío, clavándose en las aguas del Carcarañá.
Contra todo pronóstico, el conductor, un hombre de unos 50 años oriundo de Pilar, provincia de Buenos Aires, sobrevivió. En medio del shock y la desesperación, relató que no pudo abrir la puerta por la presión del agua, pero sí logró bajar la ventanilla. Por esa abertura escapó apenas la cabina tocó la superficie.
El hombre comenzó a pedir ayuda a gritos. Su salvación llegó de un grupo de pescadores que se encontraba a unos 150 metros del lugar, quienes acudieron rápidamente y lo ayudaron a llegar a la orilla. Posteriormente, bomberos completaron el rescate.
Una de las hipótesis que se maneja es que el intenso tráfico acumulado en la zona, producto de otro siniestro vial que obligaba a un desvío, pudo forzar al conductor a una frenada brusca o una maniobra evasiva que terminó en tragedia.
El camionero, quien se mantuvo lúcido y en aparente buen estado general tras el episodio, fue trasladado como medida de precaución al Hospital Granaderos a Caballo de San Lorenzo para una revisión médica completa. Allí fue atendido por los golpes y el lógico estado de shock.