La mujer del narco Viejo González fue condenada a ocho años por liderar una banda criminal desde la cárcel
¿Sabías que la pareja del Viejo González manejaba los hilos de la banda desde las visitas a la cárcel? Enterate cómo cayó y qué delitos le imputan.
Joana Rodríguez, pareja de Walter 'Viejo' González, recibió una pena unificada de ocho años de prisión como organizadora de una asociación ilícita que operó en el cordón industrial de Santa Fe. La Justicia provincial homologó un procedimiento abreviado en el que admitió su rol clave en una banda que cometió homicidios, narcotráfico y extorsiones.
La resolución fue dictada por la jueza Hebe Marcogliese, quien convalidó el acuerdo entre el fiscal Alejandro Caron y la defensa. La condena original de seis años y ocho meses por asociación ilícita agravada por participación de menores se unificó con otra pena previa, alcanzando los ocho años de prisión efectiva.
¿Quién es Joana Rodríguez y qué rol cumplía?
Según la Fiscalía, Rodríguez integraba el núcleo de conducción de la organización criminal con base en el sur de Santa Fe. Como pareja de Walter González, autorizada para visitarlo en la Unidad Penitenciaria Nº11 de Piñero, actuaba como nexo entre el líder encarcelado y los miembros en libertad. Transmitía órdenes, coordinaba tareas y ejercía autoridad sobre los ejecutores.
La banda operó entre julio de 2023 y agosto de 2025 en Rosario, Capitán Bermúdez, San Lorenzo y Carcarañá. Se le atribuyen homicidios consumados y tentados, lesiones, balaceras, robos, extorsiones, usurpaciones, amenazas, portación ilegal de armas, intimidaciones públicas, encubrimientos y venta de estupefacientes al menudeo.
El liderazgo desde la cárcel
Walter González, alias 'El Viejo', ya condenado por narcotráfico y asociación ilícita, dirigía la organización desde el pabellón 25 de alto perfil de Piñero. Impartía instrucciones a través de visitas y contactos con colaboradores en libertad, aprovechando presuntas irregularidades en los controles penitenciarios.
La Fiscalía sostiene que González ordenó desde prisión ataques de alto impacto para presionar al gobierno provincial cuando endureció las condiciones de detención de presos de alto perfil. Los hechos intimidatorios buscaban generar conmoción pública y modificar el régimen carcelario.
La detención que selló su condena
La participación de Rodríguez cesó en agosto de 2025, cuando personal de la Brigada de Complejas II de la Policía de Investigaciones allanó una vivienda en calle Bahía Blanca al 100, en Capitán Bermúdez, y la detuvo. Con esta condena, la causa suma un nuevo fallo contra una organización que, según el MPA, operó con estructura estable y capacidad para delinquir tanto en territorio como desde prisiones.