La Nación le debe dos meses a Santa Fe: el reclamo que crece y la promesa incumplida
La ANSES acumula dos meses de deuda con la Caja de Jubilaciones de Santa Fe. ¿Qué dijo el ministro Olivares sobre el acuerdo firmado con la Nación? Los detalles que marcan la tensión.
La relación financiera entre Santa Fe y la Casa Rosada vuelve a tensarse. La Administración Nacional de Seguridad Social (ANSES) acumula dos meses de demora en el envío de fondos comprometidos para la Caja de Jubilaciones provincial, y el ministro de Economía, Pablo Olivares, salió a reclamar con firmeza. La promesa de regularizar la situación choca contra la realidad de un acuerdo que ya nació con atrasos.
El convenio, firmado en abril, establecía transferencias mensuales de $10 mil millones durante un año, totalizando $120 mil millones como anticipo del resultado final del ejercicio 2026. Pero a poco de estampar las firmas, los pagos empezaron a fallar. "Aproximadamente se adeudan ya dos meses, esperamos que esto se pueda regularizar en breve pero eso no quita que no lo reclamemos o hagamos valer y respetar los acuerdos firmados", disparó Olivares el viernes, en la previa del acto por el aniversario de la Bolsa de Comercio de Rosario, con Javier Milei como invitado de honor.
Una deuda con historia
El origen del conflicto se remonta a los años 90, cuando el Estado nacional se comprometió por ley a financiar parte del déficit de las cajas previsionales no transferidas. La de Santa Fe es una de ellas. Ese incumplimiento histórico ya tiene un capítulo judicial en la Corte Suprema, y la tensión escaló en 2024 cuando el gobierno de Milei suspendió por decreto los desembolsos mensuales.
Recién dos años después, un acuerdo entre el gobernador Maximiliano Pullaro y la ministra de Capital Humano, Sandra Pettovello, restauró el flujo y abrió una negociación para saldar la deuda acumulada entre 2020 y 2025. Pero la letra del pacto no se está cumpliendo al pie de la letra.
La estrategia de Santa Fe: prioridades claras
En medio de la escasez generalizada de recursos, Olivares fue tajante: "Ni Santa Fe ni nadie nada en abundancia, de hecho, esa palabra no existe en ningún lado en el país". Frente a ese panorama, la provincia fija tres objetivos simultáneos: invertir en infraestructura productiva, mantener la calidad de los servicios para los 3.700.000 santafesinos y proteger el salario de los trabajadores estatales.
El ministro destacó que "la calidad de crédito de Santa Fe permitió hacer un puente ante los recursos escuálidos que vienen de una macroeconomía que todavía no levanta". Una muestra de esa estrategia es la decisión de tomar adelantos de coparticipación ofrecidos por la Nación, evaluando incluso usar ese crédito para cobrar acreencias pendientes.
La coparticipación, un debate congelado
La caída real de los ingresos por coparticipación, que en el acumulado del año ronda entre el 3% y el 5%, agrava el cuadro. Pero Olivares descartó un frente común de provincias para presionar por un nuevo reparto: "Resolver el dilema del régimen de coparticipación es sumamente complicado por la necesidad de unanimidad que establece la propia ley; veo muy escasas posibilidades de que esto se resuelva de aquí al final de los mandatos actuales".
Para discutir ese tema, dijo, se necesitan "tiempos económicamente normales" y "tiempos políticos un poco menos agitados". Mientras tanto, la provincia ofrece asesoramiento técnico a los municipios con problemas fiscales, aunque no descarta auxilios financieros puntuales cuando la situación lo exija.