La nafta supera los $2.000: el impacto silencioso que ya golpea el bolsillo de los tucumanos
La nafta ya superó los $2.000 por litro en Buenos Aires. ¿Cómo afectará esta suba histórica, impulsada por la guerra, a los precios en Tucumán? Los detalles del impacto silencioso que ya comenzó.
Por primera vez, los combustibles premium perforaron la barrera psicológica de los $2.000 por litro en Buenos Aires, una señal que anticipa lo que se viene para todo el país. La escalada internacional del petróleo, impulsada por el conflicto en Medio Oriente, ya se traduce en aumentos del 5% este mes, presionando directamente sobre la inflación y el costo de vida en Tucumán.
La semana pasada, estaciones de servicio de la marca Axion en la capital argentina ya exhibían precios por encima de esa cifra simbólica. Otras como Shell mantuvieron por un tiempo el precio en $1.999, pero finalmente actualizaron sus valores. Este fenómeno no es aislado; en varias provincias del interior, como Chaco, Neuquén y Misiones, el gasoil premium ya superaba los $2.000 desde febrero.
¿Por qué sube tan rápido el precio?
El disparador principal es la guerra, que provocó que unos 20 millones de barriles de petróleo por día dejaran de transitar por el estratégico Estrecho de Ormuz. Esto hizo que el precio internacional del crudo se disparara un 30% en lo que va de marzo, tocando los 90 dólares por barril, muy lejos de los 55 a 60 dólares que se proyectaban para este año.
Este aumento global se traslada a la Argentina de manera paulatina, según explican ejecutivos del sector. Sin embargo, este ritmo “controlado” tiene un costo: el negocio de las refinadoras entró en números rojos la semana pasada, con márgenes negativos. Es decir, están vendiendo con pérdidas diarias.
El rol clave de YPF y el efecto en el Interior
YPF, que concentra el 55% de las ventas de combustible en el país, marca la cancha. Su presidente, Horacio Marín, aseguró que no habrá “cimbronazos”, pero admitió que las subas continuarán de forma progresiva. Esta política es replicada por el resto de las empresas para no perder clientes.
La situación es particularmente sensible para las provincias. En ciudades del Interior, los combustibles suelen ser históricamente más caros debido a los costos de logística, impuestos locales y una menor repercusión mediática sobre los precios. Lo que ocurre en Buenos Aires suele ser un anticipo de lo que terminará llegando a las estaciones de servicio tucumanas.
Hace apenas un año y medio, en agosto de 2024, los combustibles habían roto por primera vez la barrera de los $1.000. Ahora, medidos en dólares, todos superan el US$1,20 por litro, rozando incluso los US$1,50 en algunas estaciones porteñas.
Según el sitio Global Petrol Prices, el precio promedio de la nafta en Argentina trepó a US$1,22, ubicándose por encima de Brasil y Paraguay, pero aún por debajo de Chile y Uruguay. La volatilidad internacional, sumada al ritmo del dólar y la inflación local, configura un escenario complejo que promete seguir encareciendo uno de los insumos clave para la economía familiar y productiva.