La NASA coloca en la rampa el cohete que llevará humanos a la Luna: el detalle que pocos conocen del traslado
La NASA ya tiene el cohete en la rampa para un viaje histórico. ¿Qué protocolo extremo están siguiendo los cuatro astronautas antes del despegue y por qué este paso es clave para llegar a Marte?
La NASA ha dado un paso crucial para el regreso de la humanidad a la Luna. El gigantesco cohete Space Launch System (SLS) y la cápsula Orion ya están en la plataforma de lanzamiento, listos para la misión Artemis 2, que despegará el próximo miércoles 1 de abril con cuatro astronautas a bordo. Este movimiento marca el inicio de la cuenta regresiva final para un viaje histórico.
En las primeras horas de la madrugada, el vehículo de lanzamiento y la nave tripulada fueron posicionados en la plataforma 39B del Centro Espacial Kennedy, en Florida. Este traslado no fue una simple maniobra logística, sino una operación de precisión extrema que consumió horas de trabajo.
¿Cómo llegó el cohete a la rampa?
El viaje desde el Edificio de Ensamblaje de Vehículos hasta su destino final fue una odisea terrestre. La nave fue transportada por el colosal crawler-transporter 2, un vehículo motorizado diseñado específicamente para esta tarea.
Recorrió una distancia de 6,4 kilómetros a una velocidad máxima que no superó los 1.3 km/h. El trayecto completo demandó 11 horas de desplazamiento lento y controlado, asegurando la integridad de los sistemas críticos.
Con el sistema ya asegurado en la rampa, los equipos de tierra iniciaron de inmediato las conexiones de suministro y las pruebas de sistemas previas al despegue. Cada conexión y cada chequeo son vitales para el éxito de la misión.
La tripulación entra en la fase decisiva
Mientras el hardware se prepara en Florida, el componente humano también sigue un protocolo estricto. La tripulación de Artemis II, compuesta por los astronautas Reid Wiseman, Victor Glover, Christina Koch (NASA) y Jeremy Hansen (Agencia Espacial Canadiense), ingresó en cuarentena en Houston.
Este período de aislamiento tiene como objetivo garantizar su perfecto estado de salud hasta el momento del lanzamiento. Limitarán su contacto con otras personas durante la próxima semana, antes de volar a Florida entre el 26 y 27 de marzo.
Una ventana de oportunidad crítica
El cronograma oficial de la NASA establece una ventana de lanzamiento que se extiende desde el 1 hasta el 6 de abril. Durante este periodo, la agencia monitoreará minuciosamente las condiciones meteorológicas y la respuesta técnica de los complejos sistemas de propulsión.
La misión Artemis II llevará a la tripulación de cuatro personas en una trayectoria de diez días alrededor de la Luna. El objetivo principal es certificar la capacidad de supervivencia y maniobra de la nave Orion en el espacio profundo.
El éxito de esta navegación orbital es el requisito indispensable para las futuras misiones que buscarán establecer una base permanente en la superficie lunar. Esta operación se enmarca en la estrategia a largo plazo de la NASA.
Los datos obtenidos en Artemis II serán fundamentales para ajustar los protocolos de soporte vital y navegación. Esta información es vital para las misiones tripuladas que, en la próxima década, tendrán como objetivo final alcanzar el planeta Marte.