La NASA fija una nueva fecha para el histórico viaje a la Luna: el misterioso problema que lo frenó ya tiene solución
La NASA superó una falla crítica y ya tiene una nueva fecha para lanzar a cuatro astronautas en un viaje histórico alrededor de la Luna. ¿Qué misterioso problema técnico estuvo a punto de frustrar la misión y qué rol clave jugará la tecnología argentina en este regreso épico?
La agencia espacial estadounidense anunció que superó los obstáculos técnicos que obligaron a posponer su próxima misión tripulada a la Luna. El nuevo objetivo es un despegue el 1º de abril, marcando el primer viaje de astronautas hacia nuestro satélite natural desde 1972. La misión Artemis II, un vuelo de prueba de diez días con cuatro tripulantes, ya tiene todo listo para intentar hacer historia.
Durante una conferencia en el Centro Espacial Kennedy, en Florida, los responsables confirmaron que el cohete Space Launch System (SLS), la nave Orion y los equipos de tierra están preparados. Lori Glaze, administradora asociada de la NASA, señaló que el propósito es lanzar el 1º de abril, tras un extenso proceso de revisión de riesgos que involucró a miles de personas.
Si las condiciones lo permiten, el despegue desde la plataforma 39B está programado para las 18:24 hora de Florida (17:24 de Argentina). La NASA ya tiene fechas de respaldo: una segunda oportunidad el 2 de abril a las 19:22 (18:22 de Argentina), y otras ventanas entre el 3 y el 6 del mismo mes. Si ninguna prospera, el próximo intento sería el 30 de abril.
¿Qué pasará en este viaje histórico?
Artemis II será un vuelo de prueba tripulado que no incluirá un alunizaje. Su objetivo principal es comprobar el rendimiento de todos los sistemas de la nave y el cohete con humanos a bordo, un paso fundamental antes de misiones futuras que sí buscarán posarse en la superficie lunar. Los cuatro astronautas darán una vuelta alrededor de la Luna antes de regresar a la Tierra.
La tripulación se prepara en cuarentena
Los elegidos para esta misión son Reid Wiseman, Victor Glover, Christina Koch y Jeremy Hansen. Como parte de los protocolos finales, comenzarán una cuarentena preventiva de dos semanas el 18 de marzo en el Johnson Space Center de Houston. Luego viajarán a Florida el 27 de marzo para los últimos preparativos. Norm Knight, director de operaciones de vuelo, aseguró que la tripulación se encuentra en excelente estado y que su seguridad es la máxima prioridad.
La fuga y el sello que casi arruinan todo
El lanzamiento original estaba planeado para febrero, pero un problema durante un ensayo general de carga de combustible obligó a un retraso. En esa prueba, conocida como *wet dress rehearsal*, se detectó una fuga. Un segundo intento el 19 de febrero no tuvo incidentes, pero luego se descubrió una obstrucción en el flujo de helio en un sistema del cohete.
Shawn Quinn, responsable del programa de sistemas terrestres, explicó que los ingenieros identificaron un sello que bloqueaba el gas dentro de un conector rápido. Tras analizar la pieza en laboratorio, el equipo diseñó e instaló una solución que ya fue probada con éxito. La NASA planea trasladar el cohete de vuelta a la plataforma de lanzamiento el 19 de marzo, una operación que dura unas 12 horas.
Un pasajero argentino rumbo a la Luna
La misión también tendrá un componente nacional. El satélite argentino Atenea viajará como parte de la carga científica de Artemis II. Este CubeSat, diseñado para estudios en el espacio profundo, representa una contribución del ecosistema espacial argentino al programa internacional. Su función será realizar investigaciones sobre radiación, navegación y comunicaciones.
La participación de Atenea se enmarca en un esquema de cooperación que permite a distintos países aportar instrumentos a las grandes misiones lideradas por la NASA. Una vez liberado en el espacio, este pequeño satélite llevará adelante sus experimentos de forma autónoma.
Un cambio de planes sorprendente para el programa
Mientras avanza Artemis II, la NASA anunció modificaciones significativas en el calendario general del programa Artemis. La misión Artemis III, que originalmente sería el primer alunizaje, se transformó en una prueba en órbita terrestre baja prevista para 2027. Según el administrador Jared Isaacman, este vuelo servirá para ensayar tecnologías clave, como el acoplamiento con módulos de aterrizaje de SpaceX y Blue Origin, y probar los nuevos trajes de Axiom Space.
El regreso de astronautas a la superficie lunar quedaría entonces para misiones posteriores, como Artemis IV y Artemis V. Estas misiones tendrán una arquitectura mucho más compleja, requiriendo, entre otras cosas, el abastecimiento de combustible criogénico en órbita.
La nueva carrera lunar se intensifica
Este renovado esfuerzo de la NASA se da en un contexto de creciente competencia global. China planea su primera misión tripulada a la Luna alrededor de 2030, y sus investigadores ya han propuesto posibles sitios de alunizaje. El éxito de Artemis II en abril sería un hito monumental, reanudando la exploración tripulada lunar más de cincuenta años después del programa Apolo y marcando el rumbo para la próxima década en el espacio.