La nena iba a comprar caramelos: lo que la cámara captó un minuto después heló la sangre en Junín de los Andes
¿Qué se ve en el video que la familia de la nena de 11 años decidió compartir? La secuencia dura apenas un minuto y catorce segundos, pero quedó grabada para siempre.
La cámara de seguridad de una casa en Junín de los Andes registró el instante exacto en que una nena de 11 años caminaba por la vereda, ajena a lo que estaba por ocurrir a solo una cuadra. El video, aportado por la propia familia, muestra a Sol Aylin Jofre —alumna de sexto grado de la escuela 187 "Ernesto Comelli"— saliendo de su casa vestida de rosa, con la tranquilidad de un día común. Iba a comprar caramelos antes de ir a la cancha porque jugaba al fútbol.
Un minuto y 14 segundos después, en la parte superior del encuadre, se desata el infierno: el impacto, el estruendo y una nube de polvo que lo tapa todo. La imagen golpea justamente por lo que no se ve, pero se intuye.
"Casi me pisan": el relato que estremece
Su mamá, Araceli Jofré, contó a LM Neuquén el momento más desesperante de su vida. "Yo estaba en mi casa, en eso escuchamos unos ruidos y salimos a mirar con mi hermana. Cuando voy a ver a mi hija, ella estaba parada sobre la calle quieta y pálida, sin reacción", relató.
La nena no podía hablar. Estaba en shock en medio de la calle, a metros del polvo que todavía flotaba. "Me acerqué a ella, le hablé y se me largó a llorar. '¡Casi me pisan!', me dijo. La abracé fuerte, le pregunté si no se había golpeado, si no la habían alcanzado a tocar, ella me decía que no", recordó con la voz quebrada.
Ya adentro de la casa, la menor seguía sin poder reaccionar. "Me la llevé para adentro de mi casa, pero ella seguía asustada".
Horas más tarde, cuando recibió el video de la cámara de la vivienda que sufrió la irrupción del vehículo, Araceli terminó de dimensionar lo que había pasado. "Cuando lo vi empecé a temblar y a llorar, no podía creer. Mi hija se salvó de milagro, decía. La abracé otra vez y lloraba abrazada a ella. Le agradecí a Dios por protegérmela".
Por el impacto emocional, decidió no volver a hablar del tema delante de su hija. "Después no quise tocar más el tema porque ella había quedado muy asustada. La saqué a pasear, a andar en bici, para que ella se despejara, porque no reaccionaba. Gracias a Dios hoy mi hija está bien y mucho más tranquila", afirmó.
Un cruce que los vecinos denuncian hace años
La esquina de Chubut y Gregorio Álvarez, donde ocurrió todo, es para los frentistas una pista de carreras. "Lo que es la calle Chubut y Gregorio Álvarez para los automovilistas es una pista de carrera. Todos los días pasa lo mismo", advirtió Araceli.
Según explicaron los vecinos, Chubut conecta directo con la ruta nacional 40, y Gregorio Álvarez bordea la escuela 187. A una cuadra hay una placita donde los chicos se juntan todos los días a jugar al fútbol, a la mancha, a la escondida. Salen corriendo a la calle. "La gente no tiene conciencia de que hay nenes en las calles. Agarran la Gregorio Álvarez, Chubut y la Avenida Neuquén de pista de carrera. Andan a alta velocidad", se indignó.
No es la primera vez: en esa misma esquina ya hubo otro accidente de características similares. Y ahora, esta casi tragedia.
Por lo pronto, la mamá de Sol dijo que se va a abocar a la tranquilidad de su hija. Pero confirmó lo que ya se habla en el barrio: los vecinos pedirán formalmente al municipio la colocación urgente de badenes y reductores de velocidad en esas esquinas antes de que el milagro no se repita.