La nena sanjuanina que actuó en un corto y terminó frente al mar: "No pensaba conocerlo tan pronto"
Mía tiene 12 años, vive en Vallecito y actuó en un corto que dio la vuelta al mundo. Este lunes el film se proyecta en Mar del Plata y, al salir de la sala, hará algo que nunca imaginó: conocer el mar. Lo que dijo antes de subirse al avión.
Mía Maitén Domínguez tiene 12 años, vive en el paraje Vallecito y este lunes vivirá una jornada que jamás imaginó: su cortometraje se proyecta en el Festival de Cine de Mar del Plata y, al salir de la sala, conocerá el océano por primera vez.
La historia de Mía no arrancó en una academia de actuación ni bajo reflectores profesionales. Nació en el corazón de su comunidad, en Caucete, donde el director Román Ruberti Godoy filmó 'Volver a verte', su tesis de graduación para la ENERC Sede Cuyo. El corto convocó a vecinos y no profesionales, y fue allí donde la naturalidad y la mirada profunda de la pequeña conquistaron al equipo.
En la ficción, Mía interpretó a Ramona. En la vida real, se convirtió en la protagonista de un viaje que la llevará desde los paisajes áridos de San Juan hasta la costa atlántica. La cita es este lunes 9 de noviembre a las 20:30 en la sala Aldrey 6 del Paseo Aldrey, en el marco del 41° Festival Internacional de Cine de Mar del Plata. El corto integra la 10ª Muestra ENERC dentro del programa 'Todo lo que queda'.
"Saltaba de alegría"
La noticia del viaje la tomó por sorpresa. "Yo, cuando me hablaron del viaje, me puse súper feliz. Saltaba de alegría. Porque para nosotros es hacer algo nuevo, viajar, conocer y estar presente en una presentación de mi propio cortometraje", contó Mía, que viaja junto a su mamá Marisel.
El entusiasmo tiene un condimento extra: nunca vio el mar. "Cuando yo soy la protagonista, la verdad es que me siento muy contenta. Y estoy muy feliz por conocer Mar del Plata, ya que no pensaba que iba a conocer el mar tan pronto", agregó.
Un sueño compartido
El vínculo entre la protagonista y el equipo fue clave para que el proyecto saliera adelante. "Mía nos ayudó a cumplir un sueño, que fue hacer esta película. Ahora nosotros queríamos cumplirle uno a ella", resumió el director Ruberti Godoy.
El cortometraje, filmado en Caucete con el apoyo de la municipalidad, la Fundación Difunta Correa y el Gobierno de San Juan, contó con un equipo técnico integrado por Pablo Amado en la producción; Mateo Montilla Suárez en la asistencia de dirección; Álvaro Mendieta en la dirección de fotografía; Virginia Lucato en el montaje; Natalia Sastre y Juliana Maziel Escobar en la dirección de arte; Martín Hernández en el sonido y Leonardo Francile en la música original.
Un recorrido por el mundo
Antes de llegar a Mar del Plata, la actuación de Mía y el relato de Vallecito ya habían cruzado fronteras. El corto se proyectó en Brasil, Canadá, Colombia y Grecia, y sumó distinciones en el circuito audiovisual internacional.
Entre los reconocimientos figuran el premio a Mejor Cortometraje Focus Argentina en el Psarokokalo International Short Film Festival de Grecia; Mejor Cortometraje de Escuelas de Cine en el Festival de Cine Latinoamericano de Rosario; tres premios en el Festival Audiovisual Bariloche (FAB); una Mención Especial del Jurado en Tucumán Cine; y el Premio del Público en el festival GRABA.
Además, la interpretación de la joven sanjuanina formó parte de la competencia oficial en certámenes como FAM Florianópolis, VLAFF Vancouver, Equinoxio y Luz del Desierto. Y el camino no se detiene: la producción fue seleccionada para competir en el Festival Internacional de Estudiantes VGIK en Moscú, organizado por el Instituto Gerasimov de Cinematografía de Rusia, la escuela de cine más antigua del mundo, cuna de maestros como Tarkovski y Eisenstein.
De las botellas a las olas
La travesía de Mía representa un orgullo para la cultura y la educación audiovisual pública de San Juan. Su historia muestra cómo relatos arraigados a la tierra pueden tender puentes insospechados entre el desierto y el mundo.
Este lunes, cuando las luces de la sala marplatense se apaguen y los créditos rueden entre aplausos, Mía sabrá que aquella nena que actuaba entre las botellas de agua que los promeseros dejan a la Difunta Correa alcanzó un horizonte inmenso. Al salir del cine, caminará hacia la playa, sentirá el aire salino y tocará el mar por primera vez.