La nena violinista que emocionó al Papa León XIV murió: el desgarrador relato de su madre
La madre de la niña violinista que tocó para el Papa denuncia negligencia médica. ¿Qué pasó en el hospital?
Romina Rivera Cruz, la niña de 9 años que tocó el violín ante el Papa León XIV, falleció tras diez días de internación. Su madre denuncia que la falta de conocimiento médico apagó su luz.
La pequeña, integrante de la Sinfónica Nacional Infantil de Venezuela, había conquistado al mundo en octubre de 2025 cuando se presentó en el Vaticano junto a otros 159 niños venezolanos. Su muerte, ocurrida el domingo, fue confirmada por El Sistema, la organización que la formó musicalmente.
El adiós de El Sistema y el recuerdo de sus maestros
“Recordaremos siempre tu sonrisa, tu amor por el arte y tu brillante talento. Es muy duro perder a uno de los nuestros”, expresó con dolor el Sistema Nacional de Orquestas y Coros Juveniles e Infantiles de Venezuela al despedir a la talentosa artista.
Raquel Castillo, directora regional de El Sistema en Portuguesa, la describió como una alumna “muy disciplinada, estudiosa, talentosa y feliz”. El colegio Nuestra Señora del Pilar, donde cursaba quinto grado, también le dedicó unas palabras: “Descansa en paz, dulce Romina. Tu luz y recuerdo permanecerán siempre en las aulas y en el corazón de quienes te conocieron”.
Juan Beneditto, su profesor de Lenguaje Musical, reveló un costado íntimo de la niña: “Cuando ella tenía seis años, sostuvo una conversación profunda conmigo, inusual para una niña. Sabía que podía morir en cualquier momento, por eso vivía el hoy”.
Romina padecía fibrosis quística, una enfermedad genética y crónica que afecta los pulmones y el sistema digestivo. A pesar de eso, su pasión por la música la llevó a integrar una de las formaciones infantiles más importantes de El Sistema.
El duro relato de la madre sobre la atención médica
Claribeth Cruz, madre de Romina, utilizó las redes sociales para contar los últimos días de su hija y apuntar contra los médicos que la atendieron. Según su denuncia, la muerte se produjo por “falta de conocimiento médico” durante la internación.
La mujer aseguró que los profesionales desconocían la patología de la niña y que no le permitieron contactarse con su neumóloga de cabecera. “La falta de conocimiento del personal médico apagó la luz de mi hija, la oportunidad y el sueño que ella tenía”, sostuvo.
Además, criticó las condiciones del hospital y afirmó que Romina fue sometida a “múltiples estudios y exámenes que terminaron por descompensarla”. En un momento de profundo dolor, expresó: “Mi hija pasó a ser estudio práctico de cada uno de los médicos que estaban ahí, estudiantes o no, de guardia”.
Claribeth decidió hacer pública su experiencia pensando en otros niños que puedan atravesar situaciones similares: “Sé que con esto no voy a recuperar a mi hija, pero también que así como ella padeció estos 10 días en el hospital, muchos niños también lo deben de haber pasado o quizás lo pasan”.