La nieve no paró de caer y dos techos no aguantaron: el sueño que quedó bajo el agua en San Luis
¿Qué pasó con el sueño que Naschel venía construyendo hace años? La nieve cayó sin pausa y dos estructuras no resistieron: una obra clave para el pueblo quedó afectada.
La nevada que sorprendió este sábado a las zonas serranas de San Luis dejó paisajes blancos, pero también dos derrumbes que complicaron a Naschel y La Toma. El peso acumulado de la nieve hizo colapsar el techo del Polideportivo Municipal de Naschel, todavía en construcción, y la cubierta de una cancha de pádel en La Toma.
En Naschel, la estructura del polideportivo no resistió la carga de nieve y se vino abajo. La intendenta Valeria Kuhn habló de un golpe duro para la comunidad y reconoció que el episodio significa un retraso para una obra que definió como un gran sueño para el pueblo.
“La nieve nos trajo un mal trago hoy. Hace unas horas, el peso acumulado colapsó el techo del polideportivo que estamos construyendo”, expresó la jefa comunal.
Un fenómeno poco habitual para septiembre
Kuhn explicó que la situación climática no estaba prevista, aunque este tipo de nevadas intensas puede repetirse cada cierta cantidad de años. Según dijo, cuando las condiciones mejoren empezarán a evaluar los daños y a definir cómo seguir con el proyecto.
“Naschel es un pueblo unido y hoy más que nunca. Gracias a Dios, los daños sólo son materiales”, manifestó la intendenta, que además agradeció los mensajes de acompañamiento que recibió durante la jornada.
Lejos de dar la obra por perdida, llevó tranquilidad a los vecinos: “El sueño del polideportivo no se va a abandonar y, cuando lo hayamos alcanzado definitivamente, será para que todos lo puedan disfrutar”.
La Toma también sufrió los efectos de la nieve
El otro episodio se registró en La Toma, donde la acumulación de nieve provocó el colapso del techo de una cancha de pádel. El derrumbe se sumó a los daños que dejó la nevada en distintos puntos de la provincia.
Ambos hechos ocurrieron en pleno septiembre, a pocos días del comienzo de la primavera, y expusieron un riesgo concreto: la nieve extraordinaria puede quebrar techos y estructuras que no están preparadas para soportar semejante peso.