La nieve récord en Mendoza que podría destrabar el conflicto con La Pampa
La acumulación récord de nieve en Mendoza podría permitir cumplir con el fallo de la Corte Suprema que exige un caudal mínimo hacia La Pampa. ¿Será suficiente para destrabar el conflicto?
La provincia de Mendoza celebra un invierno con acumulación de nieve muy por encima de lo habitual, un fenómeno que podría tener un impacto directo en el río Atuel y, en consecuencia, en el histórico reclamo de La Pampa. La pregunta que surge es si finalmente se cumplirá el fallo de la Corte Suprema que exige un caudal mínimo hacia el territorio pampeano.
¿Qué significa esta nevada para los ríos mendocinos?
Las estaciones hidrometeorológicas del Departamento General de Irrigación (DGI) registran datos alentadores. En las cuencas de los ríos Mendoza y Tunuyán, los valores superan en un 50% las medias históricas. En tanto, la cuenca del río Diamante, aunque aún no alcanza esos promedios, muestra una acumulación que proyecta un año calificado como muy favorable, similar o incluso superior al ciclo anterior.
Esta situación revierte la tendencia de los últimos años, cuando la región atravesaba una severa emergencia hídrica por las escasas nevadas. Ahora, el deshielo estival promete un arranque temprano del turno de riego, mayor previsibilidad en la distribución para los inspectores de cauce y la posibilidad de extender el suministro hasta el otoño.
¿Qué dicen los especialistas?
Alexander Cateura, ingeniero a cargo del Departamento de Gestión Hídrica de la Subdelegación de Aguas del Río Diamante, explicó a FM Vos 94.5 de San Rafael: “Vivimos en un oasis, en una provincia árida que depende exclusivamente de las nevadas invernales. La situación de la nieve en las últimas semanas ha sido muy buena, mayormente en el norte provincial, donde se superó la media histórica y están un 50% por encima de esos valores”.
El funcionario aclaró que, en el caso del Diamante, aún no se alcanza la media histórica, pero “eso no significa que sea un mal año”. De hecho, señaló que “tener una cantidad de nieve equivalente a la media histórica representa en realidad un año sumamente bueno”, y comparó: “El año pasado tuvimos un 60% de la media y fue un excelente ciclo. Ahora, arrancando agosto y con dos meses nevadores por delante, estamos en un 40 y pico por ciento de esa media. Estimo que vamos a tener un año parecido o superior al anterior si agosto y septiembre acompañan con nuevas tormentas”.
¿Tranquilidad para los usuarios de riego?
El especialista destacó que “tener una buena nevada otorga mucha tranquilidad y seguridad al usuario, a la institución y a la provincia en general”. Esto permite iniciar la erogación de agua en los primeros días de agosto, a diferencia de los años de crisis hídrica donde debían postergarla hasta fines de ese mes.
Además, la disponibilidad garantiza una temporada estirada, con turnos de riego continuos hasta abril e incluso mayo, según el manejo que realice cada inspección de cauce. El período de corta de agua en los canales será más acotado y programado, concentrando las tareas de limpieza, obras nuevas y mantenimiento en dos meses o dos meses y medio.
¿Y el fallo de la Corte Suprema?
El fallo de 2020 de la Corte Suprema de Justicia de la Nación establece una escorrentía mínima hacia La Pampa de 3,2 metros cúbicos por segundo, un compromiso que Mendoza viene incumpliendo deliberadamente. Sin embargo, Cateura no hizo mención alguna a este tema, a pesar de que la abundancia de nieve podría facilitar el cumplimiento del caudal mínimo.
La expectativa ahora está puesta en la evolución del clima durante agosto y septiembre, meses que podrían consolidar un año hidrológico excepcional y, quizás, destrabar una disputa que lleva décadas entre ambas provincias.