La niñera argentina que pasó un mes detenida en EE.UU. y el escalofriante relato de su calvario
¿Qué vivió la niñera argentina detenida por ICE? Su relato sobre las cadenas, las esposas y la fianza que pagó para salir en libertad.
Iliana Lick, la joven de 30 años que fue arrestada por ICE en Filadelfia, contó los detalles de su pesadilla. Tras casi un mes de detención, recuperó la libertad, pero su testimonio estremece.
La argentina, que trabaja como niñera en Estados Unidos, fue detenida por el Servicio de Control de Inmigración y Aduanas (ICE) en el Aeropuerto Internacional de Filadelfia, a pesar de tener toda su documentación en regla.
“Yo nunca me quedé ilegal en el país. Tengo aprobada la extensión de mi visa de turismo y luego apliqué por una visa de asilo. Estoy esperando el proceso y tengo todo en regla”, aseguró Iliana en diálogo con Telenoche.
¿Qué pasó durante su detención?
Durante el mes que permaneció arrestada, Iliana fue trasladada sucesivamente por cuatro centros de detención en diferentes puntos del país: Pensilvania, Luisiana, Texas y, finalmente, Nuevo México.
“No nos decían a dónde nos llevaban. La primera vez me subieron a una combi por ocho horas. Llegué a pensar que me estaban llevando a la frontera o que me iban a deportar”, recordó.
Al describir las condiciones de los traslados y el día a día dentro de las instalaciones penitenciarias, Iliana fue contundente: “Te tratan como a un criminal. Me pusieron esposas en las muñecas, me ataron unas cadenas alrededor del cuerpo, a la altura del estómago, y también en los pies. No te podés mover y duelen un montón. Nos trasladaban como si fuésemos criminales de alto riesgo”.
Lick detalló que su primera parada fue en una cárcel común, donde la convivencia inicial resultó traumática: “Al principio me pusieron en una habitación con una persona que había cometido un crimen”.
Mientras que en Luisiana compartía una habitación con más de 100 personas, en condiciones muy básicas y con los sanitarios expuestos, en Texas tuvo que dormir en una carpa para unas 50 mujeres, sin ningún tipo de privacidad en los baños ni en las duchas.
“Las camas no llegan a ser ni de una plaza. No tenés almohada y no podés dormir porque siempre están las luces prendidas”, relató.
¿Cómo logró salir?
La pesadilla tras las rejas terminó temporalmente luego de que se lograra pagar una elevada suma de dinero. “Salí bajo fianza pagando 10 mil dólares. Pero ICE me puso una tobillera electrónica para tenerme controlada”, reveló la joven.
El dispositivo restringe sus movimientos cotidianos. “Es muy incómodo tener la tobillera y andar como una criminal. Estamos ahora en verano en Estados Unidos y trato de usar pantalones largos para que no se vea. Es bastante vergonzoso”, confesó Iliana.
Su proceso de solicitud de asilo continúa vigente y está a la espera de que la Justicia estadounidense fije una nueva fecha de corte. “Voy a estar en el país hasta que un juez lo dictamine”, aclaró.


