La noche de alcohol y pastillas en Río Gallegos que terminó con un cuerpo enterrado en el patio
La confesión de Mario Vera parecía cerrar el caso: él solo había matado a Sebastián Vito. Pero la Fiscalía no le creyó y el juicio terminó con los dos hermanos condenados. ¿Qué fue lo que los jueces vieron?
Sebastián Vito, de 26 años, fue asesinado en la madrugada del 29 de octubre de 2016 en una casa de la calle Tucumán 955, en Río Gallegos. La reconstrucción del hecho, que hizo uno de los acusados durante el juicio, reveló una secuencia de horas de consumo, una pelea en la cocina y dos cuchillos.
La vivienda pertenecía a los hermanos Mario y Jorge Vera. Esa noche también estaban Claudio Rogel y un hombre apellidado Brunel. Según el testimonio que Mario Vera dio en el debate, pasaron varias horas tomando alcohol, pastillas y marihuana, con música fuerte de fondo.
Mario declaró que la tensión creció porque, según su versión, Vito se puso agresivo y buscaba problemas. Ese relato fue parte de su estrategia para asumir la responsabilidad del homicidio y tratar de sacar a su hermano Jorge de la escena del crimen.
La pelea en la cocina, cerca de las 5
Mario contó que alrededor de las 5 de la mañana fue a la cocina a prepararse una sopa de pollo. Mientras cortaba el pollo, Sebastián entró detrás de él y, según su declaración, empezó a molestarlo y a amenazarlo con volver al día siguiente para dispararle.
Dijo que le pidió que se calmara y que lo dejara en paz, pero que en ese momento Vito tomó un cuchillo de la mesa y intentó atacarlo. Entonces reaccionó con el cuchillo que tenía en la mano: primero le dio una puñalada en el abdomen y, cuando Sebastián retrocedió, lo volvió a atacar en el pecho.
El ataque no terminó ahí. Mario relató que también usó otro cuchillo, un verijero que llevaba en la parte posterior de la cintura. Lo manipuló con la mano izquierda mientras sostenía el cuchillo más grande con la derecha. Describió que, tras los primeros golpes, perdió el control y siguió agrediendo a Vito con ambas armas blancas. Cuando reaccionó, Sebastián estaba tirado cerca de una ventana que daba a la calle y no se movía. Mario dijo que creyó que la muerte había sido instantánea.
Qué pasó con los demás durante el ataque
En su versión, Claudio Rogel y Brunel no vieron ni escucharon la pelea porque estaban en el comedor y la música sonaba muy alta. Según su relato, cuando advirtieron que Sebastián estaba herido en el suelo, ambos se retiraron de la casa.
Sobre su hermano Jorge, aseguró que estaba muy borracho y en estado de shock. Dijo que, cuando reaccionó, se fue a una habitación, se sentó en la cama y se quedó dormido.
Esa versión fue cuestionada durante el juicio. La Fiscalía consideró que la confesión de Mario tenía como finalidad favorecer a Jorge y sostuvo que las pruebas reunidas comprometían a los dos hermanos.
Entre los elementos que valoró el fiscal Iván Saldivia estuvieron los testimonios de policías que recibieron información de la madre de los imputados, quien había señalado la responsabilidad de sus hijos en el homicidio. También destacó la declaración de un testigo que había estado presente cuando Jorge Vera y Vito protagonizaron una pelea y cuando, según su relato, Jorge lo amenazó con dos cuchillos.
Otro testimonio fue el de Pablo Rogel, vecino de los hermanos, quien recordó que aquella noche había mucho ruido en la vivienda y que, cuando se acercó para pedir que bajaran la música, pudo ver a Jorge en el lugar.
La limpieza, el traslado del cuerpo y el pozo
Después del ataque, Mario contó que comenzó a limpiar la sangre que había quedado en la cocina. También dijo que arrastró el cuerpo de Sebastián hasta una habitación del fondo de la casa, que tenía una ventana hacia un pasillo que dividía la propiedad de la vivienda vecina.
Según su declaración, dejó el cuerpo allí y lo cubrió con una lona. Luego empezó a sacar tierra con un asador y una pala, antes de irse a dormir.
Mario ubicó el traslado del cuerpo alrededor de las 8 de la mañana, unas horas después de la pelea. En su relato sostuvo que, durante ese intervalo, el cuerpo había permanecido en una habitación de la vivienda.
Al día siguiente, cerca de las 16, se levantó y advirtió que Jorge ya no estaba en la casa. Sí estaba Brunel, que había llegado a la vivienda. Mario afirmó que ambos continuaron haciendo el pozo, que según describió les llevó el resto del día y parte de la madrugada.
Finalmente, durante la madrugada siguiente, arrojaron el cuerpo de Sebastián al pozo y lo cubrieron con tierra. Mario aseguró que sus hermanos no habían participado de esa tarea y que la tercera persona que lo ayudó fue Brunel.
La secuencia terminó con la llegada de la Policía, alrededor de las 11 o 11.30, según el horario que recordó Mario durante la audiencia. Los efectivos encontraron el cuerpo enterrado en el patio de la propiedad de Tucumán 955.
La discusión judicial: Mario asumió el crimen, pero la Fiscalía apuntó a los dos hermanos
Durante el juicio, Mario Vera fue el único de los imputados que decidió declarar. En su exposición asumió haber atacado a Sebastián, haber trasladado el cuerpo y haber participado de su entierro. También intentó desvincular a Jorge de lo ocurrido.
El fiscal Iván Saldivia mantuvo la acusación contra ambos. Consideró que el hecho y la participación de los imputados estaban probados y sostuvo que la confesión de Mario buscaba favorecer a su hermano. Para fundamentar esa postura, valoró los testimonios policiales, la información aportada por la madre de los acusados y las declaraciones de testigos que ubicaron a Jorge en situaciones de conflicto con Vito.
La defensa, a cargo de Carlos Muriete, rechazó la acusación. Pidió que se valorara la confesión de Mario, quien había asumido la autoría del homicidio, y planteó que Jorge debía ser absuelto por el beneficio de la duda. También solicitó que Mario recibiera una pena de ocho años de prisión.
El defensor cuestionó además la validez del procedimiento que dio inicio a la investigación, a partir de la información que la madre de los imputados había transmitido a la Policía. Saldivia rechazó ese planteo y sostuvo que se trató de un aviso que permitió iniciar las actuaciones, sin que eso invalidara el procedimiento.
Finalmente, el proceso judicial terminó con una condena de 12 años de prisión para Mario y Jorge Vera, según informó El Diario Nuevo Día en junio de 2018.
El caso quedó marcado por la reconstrucción que hizo Mario durante el juicio: una reunión que se extendió durante la madrugada, una pelea en la cocina cerca de las 5, el ataque con dos cuchillos y las maniobras posteriores para ocultar el cuerpo de Sebastián Vito en el patio de la vivienda. Su versión, sin embargo, no fue aceptada por la Fiscalía como explicación suficiente para desvincular a su hermano, cuya participación también fue sostenida durante el debate. (El Diario Nuevo Día, con información de Pasa Santa Cruz, La Nación).