La noche en la Recta de Cánepa: la historia de la ciclista que ganó una carrera perseguida por una aparición
¿Qué vio la ciclista que ganó una carrera nocturna en Salta? La Recta de Cánepa esconde leyendas que desafían la razón. Conocé los relatos que hielan la sangre.
Hay un tramo de la ruta 68, en Cerrillos, Salta, que parece sacado de una película de terror: la Recta de Cánepa. Entre sus álamos y la soledad nocturna, se esconden relatos que hielan la sangre, y uno de los más escalofriantes tiene como protagonista a una ciclista que, en plena competencia, vivió un encuentro que jamás podrá olvidar.
Corría el año 2021 cuando una mujer, participando de una carrera nocturna de mountain bike, sintió que algo la acompañaba en la oscuridad. Lo que vio cuando se detuvo la dejó paralizada, pero el miedo la impulsó a pedalear más rápido que nunca, logrando un final que nadie esperaba.
¿Qué se esconde en la Recta de Cánepa?
La ruta 68, entre Los Alamos y Palo Marcao, es un escenario perfecto para leyendas urbanas. Durante décadas, vecinos, trabajadores y viajeros han contado historias de apariciones y presencias extrañas que se mezclan con la noche. Muchos prefieren callar para no ser tildados de locos, pero el imaginario local sigue alimentándose de estos relatos.
La figura más conocida es la de una mujer que camina sola a la vera del asfalto, conocida como la “Viuda de la Recta de Cánepa”. Algunos dicen haber escuchado un lamento triste que eriza la piel; otros, aseguran que se les apareció dentro del auto o en la caja de la camioneta, para luego esfumarse sin dejar rastro.
La noche que una ciclista corrió contra el miedo
Uno de los episodios más recordados ocurrió a fines de 2021, durante una competencia nocturna de mountain bike con un recorrido de 13 kilómetros que partía desde la Estación Experimental del INTA, adentrándose en sectores de monte y cerros. En plena carrera, una ciclista quedó rezagada del grupo y debió continuar sola, con la única compañía de la luz de su bicicleta y la inmensidad de la noche.
Pronto comenzó a notar algo extraño: ruidos que no podía identificar y una persistente sensación de que alguien la acompañaba, aunque no podía verlo. El silencio se volvió insoportable, hasta que decidió detenerse. Al iluminar con la linterna del casco, distinguió una figura que le provocó pánico. Sin pensarlo dos veces, reunió fuerzas y pedaléo con todas sus energías hasta la meta.
Lo más increíble es que, impulsada por el espanto o quizás por la adrenalina, terminó ganando la competencia. Una victoria que pocos conocen, pero que quedó grabada en la memoria de quienes escucharon su relato.
El Duende de Congreso, la nueva amenaza
Pero la Recta de Cánepa no se queda solo con la Viuda. En los últimos tiempos, pasajeros y choferes de colectivo que transitan por la zona de Congreso Nacional y La Rinconada han comenzado a circular nuevas historias sobre una pequeña criatura de ojos rojos como el fuego. La llaman el “Duende de Congreso”.
Según los testimonios, primero parece un niño jugando cerca de la ruta, pero cuando las luces lo iluminan, revela un rostro deforme y sobrenatural. Después desaparece en segundos para golpear la parte trasera de los vehículos, provocando el susto de todos. Una especie de broma macabra que algunos atribuyen al mismísimo mandinga.
La leyenda sigue viva, alimentada por los relatos de los más veteranos y las experiencias de quienes se atreven a desafiar la razón. Quizás sea la combinación del monte antiguo y la soledad nocturna, o quizás, como dicen los cerrillanos, hay lugares donde la memoria de quienes pasaron antes se queda entre los álamos. Lo cierto es que, cuando cae el sol, muchos prefieren no detenerse demasiado tiempo en la Recta de Cánepa, porque en Salta hay caminos que conducen a historias inexplicables, y este es uno de ellos.