La noche en que el cielo de San Pedro se convirtió en pesadilla: el recuerdo imborrable del tornado que arrasó Santa Rosa
¿Qué sintieron los vecinos de Santa Rosa cuando el cielo se desató con furia y arrasó con todo? La historia de una noche que enlutó a San Pedro y dejó una marca que el tiempo no borra.
Hace 17 años, el paraje Santa Rosa de San Pedro vivió una de las noches más trágicas de su historia. Lo que comenzó como una lluvia con viento se transformó en un tornado que dejó un saldo devastador y una comunidad que todavía hoy conmemora a sus víctimas.
El 7 de septiembre de 2009, después de las 20, un fenómeno climático extremo azotó la zona. El viento arrasó con todo a su paso: once personas perdieron la vida y más de medio centenar resultaron heridas, muchas de ellas derivadas a los hospitales de San Pedro, Bernardo de Irigoyen y Eldorado.
La furia de la naturaleza que nadie esperaba
Los vecinos pensaron que era una tormenta más, pero el granizo del tamaño de un huevo de gallina anticipó lo peor. Las casas quedaron reducidas a escombros: solo los cimientos marcaban el lugar donde habían estado las viviendas. Chapas retorcidas, ramas destrozadas, garrafas tiradas y animales muertos eran el paisaje desolador que dejó el fenómeno.
La capilla Santa Rosa de Lima, que da nombre al lugar, sufrió daños menores en su techo, pero el puesto de salud contiguo fue destruido por completo. La fuerza del viento no distinguió entre lo sagrado y lo cotidiano.
El relato de los sobrevivientes todavía estremece. Miguel Da Rosa, vecino de la zona, describió aquella noche como “una cosa terrible. Parecía que se iba a terminar el mundo. Pensábamos que estaban todos muertos”.
Valdovino Chagas, otro de los damnificados, recordó entre el dolor y la fe: “El viento se llevó todo, no quedó nada. Primero vino el granizo, que tenía el tamaño de un huevo de gallina; después el viento y la lluvia. Cuando empezó todo no sabía qué hacer, entonces agarré a mi esposa y a mis hijos, nos abrazamos y empezamos a rezar con la Biblia hasta que pasó el tiempo feo”.
Lo que pareció una eternidad duró apenas media hora, pero fue suficiente para marcar para siempre a toda una comunidad.
Un día para la solidaridad
En memoria de las once víctimas, cada 7 de septiembre se celebra en San Pedro el “Día de la Solidaridad”. La fecha fue instituida por el Concejo Deliberante local para recordar la enorme movilización de ayuda que llegó a la ciudad desde distintos puntos del país en aquellos días trágicos.
El tornado de Santa Rosa dejó cicatrices profundas, pero también demostró la capacidad de recuperación de un pueblo que, a 17 años, sigue honrando a quienes ya no están y a la solidaridad que brotó entre las ruinas.