La noche en que las tijeras y la solidaridad transformaron la Plaza 1º de Mayo
¿Qué pasó cuando un grupo de peluqueros decidió donar su trabajo en una plaza de Paraná? La historia de una noche que cambió looks y corazones.
Más de 12 peluqueros y barberos se unieron en Paraná para ofrecer cortes, peinados y trenzas sin costo a familias que esperaban su cena. La iniciativa, que acompañó la entrega de comida del Centro Comunitario Los Conejitos, convirtió la jornada en un verdadero gesto de comunidad.
La actividad se desarrolló en la Plaza 1º de Mayo, donde los profesionales instalaron sus herramientas y comenzaron a atender a niños, jóvenes y adultos que se acercaron para recibir una ración de guiso de arroz con pollo y bebidas.
¿Quiénes impulsaron la movida?
María, integrante de Inmunizados Solidarios, contó que fue convocada por el peluquero y barbero Maxi Prada. “Acá hay muchos peluqueros, barberos, solidarios, con un corazón lleno de amor y venimos a brindar este servicio gratuito a la comunidad”, expresó.
La peluquera destacó la variedad de trabajos realizados, especialmente entre las niñas. “Hay muchas princesas acá, se hicieron cortes modernos y trenzas”, detalló mientras continuaba atendiendo a quienes esperaban su turno.
La jornada comenzó alrededor de las 20 y los profesionales tenían previsto seguir mientras hubiera demanda. María aseguró que no era su primera experiencia solidaria y que su vocación la llevó a capacitarse en el oficio. “No tengo peluquería propia, pero me recibí como peluquera justamente para poder prestar este servicio”, señaló, y agregó que en otras ocasiones asistió a domicilios para atender a adultos mayores.
Un mimo al alma, no solo al look
Nelson, integrante del Centro Comunitario Los Conejitos, explicó que buscaron complementar la entrega de alimentos con una propuesta de acompañamiento. “Uno aparte de la comida, quiere dar un poquito de mimo a los chicos de acá y a la gente que lo necesita. Más que nada es un mimo al alma, al corazón, cambiar de look, estar mejor presentados”, manifestó.
El referente celebró la respuesta de los profesionales: “Se vinieron más de 12 peluqueros. Feliz por haber logrado esta movida”. Sobre la cena, detalló: “Hoy un guiso de arroz con pollo y gaseosa para compartir”.
La alegría de los nuevos looks
Entre los beneficiados estuvo Bianca, de siete años, quien eligió trenzas y mostró su felicidad por el resultado. Su hermana también esperaba un peinado distinto, mientras los cortes continuaban para todos.
Valentino, de 13 años, llegó con un amigo y aprovechó para renovar su corte. Consultada sobre el resultado, respondió con entusiasmo: “Sí, me gusta”. Otro joven celebró su transformación tras llegar con el cabello más largo: “La verdad, de 10 quedó. Contentísimo”, afirmó y agradeció a Luciano, el barbero encargado.
“Me gusta que ellos se vayan con una sonrisa”
Luciano, de 23 años, contó que lleva una década en el oficio, ya que comenzó como barbero y peluquero alrededor de los 13 años. Al explicar su participación, señaló: “Esto me llena y me gusta aportar”. Y resumió su objetivo: “A mí me gusta que ellos se vayan con una sonrisa y con su corte”.
Así, entre tijeras, máquinas, trenzas y platos de comida caliente, la Plaza 1º de Mayo fue testigo de una noche donde la solidaridad se convirtió en protagonista.