La noche en que Thelma Stefani se lanzó al vacío: el trágico final de la “Marilyn argentina”
La trágica historia de la actriz y vedette que saltó desde un piso 21: su romance secreto con un poderoso político y la depresión que la llevó al desenlace fatal.
“- ¡Ya bajo!”, dijo por el portero eléctrico, con la voz pastosa. Eran las 2 de la mañana del 30 de abril de 1986. Alejandro Luvello, su novio, esperaba en la puerta del edificio de Aguilar esquina Cabildo. Lo que ocurrió después marcó el final de una de las vedettes más talentosas de la Argentina.
Thelma Stefani, actriz y vedette de 37 años, se había tirado desde el balcón de su departamento en el piso 21. La noticia conmocionó al país. Detrás quedaban años de éxito, romances con figuras como Carlos Menem y una profunda depresión que la consumió.
Una estrella en ascenso
Thelma Stefani nació en 1948 en Villa Luro, Capital Federal. Su madre apoyó su vocación artística. Se formó en danza clásica en el Teatro Colón hasta los 20 años, cuando dejó el ballet para dedicarse a la actuación. Su gran oportunidad llegó de la mano de Eber Lobato, quien la eligió para reemplazar a Nélida Lobato en la película Natacha. Aunque el filme no fue un éxito, la presentó a la sociedad.
Pronto llegaron más trabajos: Clínica con Música junto a Antonio Gasalla y Carlos Perciavalle, y en 1975 fue la vedette principal en dos revistas del Maipo dirigidas por Gerardo Sofovich. También participó en La Aventura Explosiva, tercera entrega de los Superagentes, donde conoció a Ricardo Bauleo, con quien se casó brevemente.
Romances y polémicas
En 1983 fue la contrafigura de Verónica Castro en Cara a Cara, pero tuvo conflictos con la mexicana y fue echada. En 1984, en pleno boom de la revista Libre, apareció desnuda en tapa y ocho páginas interiores. “A la gente le gusta verme en bolas. Y el público manda”, declaró.
Tuvo relaciones con Fabio Zerpa, Daniel Miglioranza, Ricardo Morán y se le atribuyó un romance con Carlos Monzón. Pero el gran amor de esos años fue Carlos Saúl Menem, entonces gobernador de La Rioja. La relación, clandestina y fogosa, terminó a principios de 1986. Algunos aseguran que ella le dio un ultimátum: Zulema o yo. Otros, que él la dejó para no dañar su candidatura presidencial.
La noche del 30 de abril
El 29 de abril, Thelma pasó por la redacción de Editorial Perfil para acordar una nueva producción de desnudos para Libre. A la noche, en su casa, tomó dos botellas de cerveza e ingirió un par de Lexotanils. Hizo llamados a familiares y amigos. A la modelo brasileña Marlem Audille le confirmó la sesión; a otros se despidió diciendo que iniciaría un largo viaje. Escribió en una hoja: “Estoy cansada. Ya no quiero vivir más”.
Poco antes de las 2 de la mañana llamó a Luvello. Él notó algo extraño en su voz y le rogó que lo esperara. Llegó al edificio en minutos, tocó el portero eléctrico y escuchó el “Ya bajo”. Forcejeó con un vecino que llegaba, y en ese momento escucharon un ruido de ramas quebrándose, luego un estruendo. Thelma se había lanzado desde el piso 21, con solo un deshabillé transparente. Su cuerpo cayó sobre el techo de una camioneta. Murió en el acto.
Dos días después, su rostro inundó las tapas de las revistas del país.