La noche que terminó con Shia LaBeouf esposado: videos, confesiones y una fianza millonaria
Detenido en pleno carnaval y con una fianza que supera los cien mil dólares. ¿Qué confesó Shia LaBeouf frente a las cámaras y por qué su pasado judicial complica aún más su futuro?
Un episodio violento durante el Mardi Gras en Nueva Orleans terminó con el arresto del actor Shia LaBeouf y desencadenó una serie de revelaciones que sacuden a Hollywood. La detención, ocurrida el 17 de febrero en el R Bar del barrio Marigny, incluyó presuntas agresiones físicas e insultos homofóbicos que fueron registrados por testigos y se viralizaron al instante.
Los reportes policiales indican que el incidente involucró a otras personas que estaban en el establecimiento. A pesar de la rápida circulación de los videos, LaBeouf negó inicialmente cualquier responsabilidad ante los agentes.
“No empujé a nadie, nunca toqué a nadie”, aseguró el actor, según consta en los registros oficiales citados por la prensa local. Sin embargo, las autoridades recibieron múltiples testimonios que contradecían por completo su versión de los hechos.
Una confesión inesperada ante las cámaras
Frente a los medios, el tono del protagonista de *Transformers* cambió radicalmente. En una entrevista con *Channel 5*, LaBeouf asumió su culpa con palabras contundentes.
“No está bien hacerle daño a la gente nunca. Es una mierda. Hubo gente lastimada. Tengo que enfrentar eso, me lo banco todo. Fue mi culpa, no de ellos. Yo la cagué”, expresó el actor. Al ser consultado si asumía lo ocurrido, respondió sin vacilar: “Definitivamente. Sí. Mil por ciento”.
Pero en esa misma conversación, lanzó declaraciones que generaron un fuerte rechazo y complejizaron aún más el caso. “Seré sincero contigo: las personas homosexuales corpulentas me dan miedo”, afirmó. Además, relató su versión del inicio de la discusión: “Tres tipos gays están al lado mío, tocándome la pierna, me asusto. Perdón si eso es homofóbico, entonces lo soy”.
La dura mirada de la justicia y una defensa polémica
El sistema judicial de Louisiana no tomó a la ligera el asunto. La jueza Simone Levine fijó una fianza de US$ 100.000 y dictó una serie de condiciones estrictas para el actor.
La magistrada ordenó que LaBeouf se someta a pruebas de drogas y a tratamiento por consumo de sustancias. Además, manifestó su preocupación por la actitud del imputado, considerando que no estaría tomando con la seriedad debida sus problemas con el alcohol.
Paralelamente, el comisionado Jonathan Friedman impuso una segunda fianza de US$ 5.000. Este monto está vinculado a otra acusación por un presunto cabezazo en el mismo bar, ocurrido días antes del altercado principal que derivó en su arresto.
La defensa del actor, a cargo de la abogada Sarah Chervinsky, cuestionó con dureza la severidad de las medidas. “Ninguna persona común tendría que pagar más de USD 100.000 en fianzas ni ser encarcelada dos veces por un solo incidente menor”, sostuvo la letrada. Chervinsky remarcó que su cliente no debe recibir un trato especial por su fama, pero argumentó que tampoco debería ser castigado más duramente por ser una figura pública.
Un pasado que vuelve a perseguirlo
El caso podría tomar una dimensión aún mayor. La fiscalía analiza la posibilidad de aplicar la ley estatal de crímenes de odio, lo que agravaría las consecuencias legales.
Para sostener esta línea, los fiscales citaron antecedentes penales del actor. Entre ellos figura un arresto en Nueva York en 2014, donde insultó a un policía con expresiones homofóbicas.
También recordaron un episodio de 2017 en Savannah, Georgia, donde LaBeouf fue grabado realizando comentarios racistas y ofensivos durante otra detención. Estos historiales son presentados como evidencia de un patrón de conducta problemático.
Al cerrar su entrevista televisiva, el actor intentó poner un punto final a sus declaraciones, aunque el eco de sus palabras ya había dado la vuelta al mundo. “Estoy mal por tocar a cualquiera, siempre. Y ahí termina mi declaración sobre todo esto”, sentenció. Sin embargo, para la justicia de Nueva Orleans, el caso recién comienza.