¿La nota define todo? La especialista que desafía el sistema educativo y pone en jaque a padres y docentes
¿Un diez garantiza que un alumno aprendió? Una especialista en psicopedagogía pone en duda el sistema de calificaciones y revela qué es lo que realmente importa en la educación.
¿Un diez asegura que un alumno realmente aprendió? ¿Una mala calificación es sinónimo de fracaso? La psicopedagoga Olga Romagnoli tiene una respuesta contundente: no. La especialista en Psicología Educacional encendió un debate necesario al cuestionar el rol de las calificaciones en el proceso de enseñanza.
El aprendizaje no se mide con números
En diálogo con Radio Panorama, Romagnoli remarcó que las notas son solo un indicador dentro de un entramado mucho más complejo. "El aprendizaje no termina en la nota, sino que empieza allí", sentenció la profesional.
La experta advirtió que muchos estudiantes estudian únicamente para aprobar un examen, sin llegar a construir conocimientos que puedan aplicar en su vida futura. El verdadero desafío, según su mirada, es que los contenidos se integren a la formación integral de cada chico.
¿Por qué no todos aprenden igual?
Romagnoli puso el foco en la necesidad de observar cómo aprende cada niño. No todos incorporan conocimientos de la misma manera. Existen diferencias en los procesos de atención, memoria y comprensión, por lo que detectar tempranamente las dificultades específicas se vuelve clave.
Pero la especialista fue más allá: no todos los problemas están en el alumno. En algunos casos, las estrategias de enseñanza no logran responder a las necesidades del grupo, lo que obliga a revisar también el rol docente.
Familia y escuela: una dupla indispensable
Otro de los ejes que destacó fue la confianza entre la familia y la escuela. Para Romagnoli, ese vínculo es esencial para acompañar el desarrollo de los estudiantes y dar respuestas oportunas cuando surgen obstáculos.
Además, recordó que la legislación argentina reconoce las dificultades específicas del aprendizaje y establece que es el sistema educativo el que debe adaptarse al estudiante, y no al revés. Una mirada que apunta a una educación más inclusiva.
Finalmente, dejó un mensaje contundente para las familias: "El aprendizaje es una herramienta de inclusión. Es lo que permitirá que ese niño o adolescente pueda integrarse plenamente a la sociedad y construir un proyecto de vida independiente", concluyó.