La nueva Costanera que une Capital y Valle Viejo ya tiene un problema que crece a la vista de todos
La nueva Costanera que une Capital con Valle Viejo ya muestra basurales a sus costados. Vecinos denuncian que no es descuido: hablan de camiones que tiran escombros y otros residuos. ¿Quién controla?
La flamante Costanera del río del Valle se convirtió en un atajo cada vez más usado para moverse entre Capital y Valle Viejo. Pero a la vera de esa traza recién estrenada, vuelven a aparecer montículos de escombros y basura que contrastan con el pavimento flamante y las bicisendas.
En el tramo que corresponde a Capital, a metros de la calzada, se acumulan restos de materiales de construcción y residuos de distinto tipo. El fenómeno no es nuevo, pero los vecinos advierten que los puntos de arrojo se extienden y ganan terreno junto a una de las principales vías de conexión con Valle Viejo.
Quiénes estarían detrás de los basurales
Según denuncias de vecinos de la zona, no se trataría de descuidos aislados. En algunos casos, los residuos serían llevados hasta el lugar por particulares en camiones y contenedores, los mismos que se usan para retirar materiales de domicilios. Y no solo tirarían escombros: también otro tipo de basura.
La situación ya genera preocupación entre quienes transitan a diario por la Costanera, al ver cómo crecen los sectores utilizados para el descarte a la vera de la traza.
Qué dice la ordenanza
La propia Municipalidad de la Capital establece que los escombros y otros residuos voluminosos requieren un tratamiento específico y no deben ser depositados en terrenos baldíos ni en la vía pública. La razón: su acumulación favorece la formación de microbasurales.
La Costanera forma parte de una obra vial que busca mejorar la conexión entre Capital, Valle Viejo y Fray Mamerto Esquiú. Los últimos tramos habilitados van desde la ruta 1 en Polcos, pasando por el Camino de la Virgen hasta avenida Félix Avellaneda (Ruta Provincial N° 33), y desde allí hasta avenida Juan Chelemín.
El contraste es evidente: infraestructura nueva, con pavimento, calles colectoras, veredas, bicisendas, cordones cuneta y rotondas, frente a focos de basura que modifican el entorno y ensucian una vía pensada como acceso alternativo para cruzar el Valle Central sin meterse en el centro de la ciudad.
Mientras la obra cumple su función de conectar, los puntos de arrojo siguen extendiéndose y empiezan a reclamar una respuesta: control y mantenimiento para que la postal de la Costanera no termine siendo la de un basural a cielo abierto.