La nueva directora de una escuela de Metán no pudo contener las lágrimas: los alumnos la recibieron así
Lágrimas, flores y aplausos: así recibieron los alumnos de quinto año a la nueva directora de la Escuela de Comercio de Metán. ¿Qué les dijo ella?
La Escuela de Comercio José Manuel Estrada de Metán vivió un momento inolvidable cuando la profesora Valeria Villa asumió como directora y la comunidad educativa la recibió con una sorpresa que la emocionó hasta las lágrimas.
Los alumnos de quinto año organizaron un recibimiento especial en la vereda del establecimiento, con carteles, aplausos y obsequios que dejaron a la nueva directora sin palabras. Villa, que hasta ahora se desempeñaba como vice directora, no esperaba una bienvenida tan cálida.
¿Qué dijo la nueva directora?
Entre lágrimas, Villa expresó su agradecimiento: "No me esperaba este recibimiento, estoy muy emocionada y agradecida con todos ustedes y con el gran equipo docente que hay en nuestra institución que tiene una destacada trayectoria y eso también es un gran compromiso y un desafío personal. A ustedes chicos les digo que vamos a seguir trabajando mucho para que reciban una educación de calidad, que saben que pueden contar conmigo y que voy a estar a su lado para que estudien, aprendan y para que sean felices en esta etapa de sus vidas". Además, agradeció a los exdirectivos del colegio Estrada.
El discurso que emocionó a todos
La alumna Jorgelina Abraham, de quinto año, fue la encargada de dar el discurso en nombre de los estudiantes y destacó la trayectoria de Villa: "Hoy no queremos hablar de un cargo. Hoy queremos hablar de una persona. Nosotros la conocemos desde tercer año. Llegamos siendo chicos, con miedos, con muchas dudas, con vergüenza y con muchísimas cosas por aprender y desde ese momento siempre estuvo ahí, acompañándonos. A veces con una sonrisa, otras con un reto cuando hacía falta, pero siempre con la intención de ayudarnos a ser mejores personas".
Abraham continuó: "Quizás muchas veces no se dio cuenta de todo lo que hizo por nosotros. Porque las cosas más importantes no siempre son las más grandes. Hoy la vida la pone en un lugar que, sinceramente, creemos que siempre fue suyo. Porque ser directora no significa tener una oficina o un título, significa cuidar una escuela, escuchar, acompañar, enseñar con el ejemplo y hacer que cada alumno se sienta visto. Y eso lo hace desde mucho más antes de que la llamaran directora. Realmente se lo ganó".
"Nos llena de orgullo saber que la persona que va a guiar esta institución es alguien que conoce cada pasillo, cada historia, y sobre todo, el valor de cada estudiante. Hoy va a ser directora. Porque si alguien se merece estar ahí, es usted. Gracias por no tratarnos como un número más, gracias por creer en nosotros incluso cuando nosotros mismos dudábamos. Gracias por cada charla, por cada consejo y por nunca dejar de apostar a nuestro futuro", agregó la alumna.
"Quizás para muchos hoy sea simplemente un cambio de cargo, pero para nosotros es mucho más que eso", concluyó Abraham, en un día que quedará grabado en la memoria de toda la comunidad educativa.