La obra clave para el saneamiento de Salta avanza a paso lento y con un dato que preocupa
La planta depuradora que iba a resolver el saneamiento de media Salta sigue avanzando a cuentagotas. El propio titular de Aguas del Norte reveló un dato que complica el futuro de la obra y que, según él, debería investigarse.
La nueva planta depuradora de la zona sur de Salta Capital figura entre las obras de saneamiento incluidas en el proyecto de Presupuesto nacional 2027, con $11.242 millones previstos para la Planta de Tratamiento de Aguas Residuales. El objetivo: optimizar el tratamiento cloacal del área metropolitana y mejorar el funcionamiento de la Colectora Máxima.
El presidente de Aguas del Norte, Ignacio Jarsún, puso números a la situación. La obra cuenta con financiamiento del Banco Interamericano de Desarrollo (BID) y, según resumió, "viene avanzando lentamente, estuvo frenada en algún momento, después se reactivó".
El funcionario explicó que la empresa llegó a acumular seis meses de certificados sin cobrar, lo que trabó los trabajos. "No hay empresa que pueda sostener el trabajo sin tener los pagos correspondientes", dijo. En ese marco, señaló que la Provincia gestionó de manera permanente ante Nación para destrabar los pagos, aunque aclaró que los fondos no salían de las arcas nacionales sino de organismos internacionales: Nación actuaba solo como garante. "Un pasamano, digamos", graficó.
La capacidad que tendrá la nueva planta
Según los datos que aportó Jarsún, la nueva depuradora del sur está proyectada para tratar 10.000 metros cúbicos por hora, mientras que la planta vieja procesa apenas 400. La necesidad actual del sistema, según precisó, ronda los 4.500 a 5.000.
"Por eso es que tenemos el problema del río Arenales", sostuvo, y remarcó que con la nueva planta se podría solucionar el saneamiento y habilitar el desarrollo de Salta y parte del área metropolitana. La obra beneficiaría a entre 700.000 y 800.000 personas de la capital, Cerrillos, San Lorenzo y otros municipios que dependen del sistema.
Cafayate: la obra paralizada y una irregularidad bajo la lupa
El proyecto de Presupuesto 2027 también contempla $5.399 millones para la nueva Planta Depuradora y Colectora Máxima de Cafayate, destinados a acelerar su construcción. Sin embargo, Jarsún confirmó que esa obra está paralizada desde hace tiempo. Fue licitada por Nación y también se financia con el BID, pero la empresa adjudicada no trabajó en tiempo y forma, en un contexto de demoras en los pagos.
El titular de Aguas del Norte aclaró que esa obra la certifica Nación, no la provincia, ni Aguas del Norte, ni la Municipalidad. Contó que, tras el abandono de la primera empresa, intentaron que otra terminara los trabajos, pero la segunda dio marcha atrás al detectar una diferencia entre el avance real y lo certificado.
"Ellos argumentan que la obra tiene un avance del 20% y según lo certificado dejó un 30%. Así que hay algo irregular ahí. Espero que se investigue, obviamente", afirmó Jarsún.
Obras pendientes y el impacto de la falta de fondos
Consultado sobre cuántas plantas más harían falta para que el sistema funcione de manera óptima, Jarsún fue tajante: "muchas". Mencionó la planta abandonada en el municipio de Galpón, vinculada al Fondo Bicentenario, por la que la provincia se endeudó y nunca se terminó; la de Orán, que tenía presupuesto del Fondo de Reparación Histórica y tampoco se hizo; y una larga lista de municipios que hoy no tienen cloacas.
Sobre la falta de financiamiento nacional, el funcionario sostuvo que afecta mucho porque la provincia tiene cada vez menos recursos y más responsabilidades: rutas nacionales, incentivo docente, medicamentos oncológicos y la gratuidad del boleto estudiantil, entre otras. "Nosotros, desde que yo estoy a cargo de Agua Norte, vivimos haciendo más de un pozo por mes", comparó, y recordó que antes se perforaba un pozo cada año o cada dos.
Jarsún aseguró que Aguas del Norte tiene un plan de obras para cada localidad hasta 2050, pero que la ejecución depende de la disponibilidad de fondos. "El problema es que no tenemos los recursos, entonces vamos haciendo lo que vamos encontrando de disponibilidad en base al día a día", dijo.
El balance de la gestión
Al repasar su gestión al frente de la empresa, Jarsún recordó que la situación inicial parecía inviable, con tres meses de falta de agua en el norte provincial, en el departamento San Martín. "Hoy esa situación es totalmente distinta. Hemos revertido la situación de muchísimos barrios de toda la provincia", afirmó.
Según los números que brindó, Aguas del Norte pasó de depender en un 80% del aporte provincial a hacerlo en un 10%. Antes la empresa cubría el 20% de sus gastos operativos y la provincia aportaba el 80%; hoy el 90% está cubierto por la propia empresa y el 10% restante por la provincia.
"Se dio vuelta absolutamente la situación, pero falta mucho, lo sabemos. Le pedimos a la gente que tenga paciencia. Vivimos un momento difícil en Argentina donde no hay mucha capacidad de obra, pero así y todo venimos avanzando", cerró.