La obra que metió a los chicos de Bariloche en un tema que nadie quiere hablar
El municipio usa el teatro y la música para meterse en un tema que muchos evitan en casa, y lo hace con los chicos como protagonistas. La obra ya pasó por Puerto San Carlos y hay un detalle del programa que sorprende.
Más de 70 personas se acercaron a Puerto San Carlos para ver “Michi y Rocky, una historia que deja huellas”, una obra infantil que aborda la tenencia responsable de animales con humor, música, canto y baile.
Durante unos 45 minutos, la historia muestra a una familia que suma un nuevo animal al hogar. A partir de esa situación, el espectáculo trabaja con los chicos y sus familias sobre la adopción responsable, los cuidados, el respeto y la prevención del maltrato animal.
Arte y educación, la dupla del programa municipal
La propuesta la llevan adelante en conjunto las áreas de Cultura y Sanidad Animal. Es parte de un trabajo que arrancó hace seis meses y que reúne a trabajadores y profesionales de Sanidad Animal, Cultura, los Centros de Desarrollo Infantil (CDI) y la Escuela Municipal de Arte La Llave.
El director de Sanidad Animal, Pablo Roque, puso el foco en el rol de la educación y la cultura para atacar las causas de la tenencia irresponsable, y subrayó la importancia de trabajar sobre todo con los más chicos.
“Los chicos son multiplicadores. Lo que aprenden en estos espacios lo llevan a sus casas y lo comparten con sus familias”, sostuvo Roque.
Además, remarcó que la inversión del Estado en espacios educativos y culturales permite trabajar desde edades tempranas en la construcción de vínculos más responsables con los animales.
Un programa que ya recorrió la ciudad
La obra se suma a un programa municipal de educación sobre tenencia responsable que despliega distintas actividades en establecimientos e instituciones de la ciudad.
Dentro de esa iniciativa también está “El perro que ladraba en colores”, una propuesta de teatro de títeres que ya pasó por más de 50 instituciones, entre jardines, escuelas primarias y asociaciones vecinales. Esa obra trabaja el cuidado de los animales, la prevención del maltrato, la responsabilidad y la construcción de vínculos respetuosos.
El programa incluye, además, actividades con perros detectores de la Policía de Seguridad Aeroportuaria (PSA) en escuelas secundarias, con distintas herramientas para acercar a estudiantes y familias contenidos vinculados con el cuidado y la convivencia responsable con los animales.
