La obra que promete terminar con las inundaciones en el sur de la capital
La obra que cambiará la vida de los vecinos del sur: ¿alcanzará para frenar las inundaciones antes de la próxima temporada de lluvias?
La intendenta Rossana Chahla supervisó el avance de una obra hidráulica clave en el barrio 360 Viviendas, una zona históricamente castigada por los anegamientos. El proyecto, que ya lleva un 60% de ejecución, busca evitar que las lluvias intensas sigan causando estragos.
La intervención forma parte del Plan de Emergencia Hídrica municipal y se financia en partes iguales entre el Municipio y la Provincia. Contempla la reconstrucción del Canal Sur Nueva Esperanza y la adecuación del Canal Norte Alejandro Heredia, sobre unos 3.000 metros lineales, más la reconstrucción de tres alcantarillas estratégicas que desembocan en el río Salí.
¿Qué cambios se hicieron?
Chahla explicó que una de las principales mejoras es el aumento de la capacidad de conducción del agua. Las nuevas alcantarillas miden 4 metros de ancho por 2,20 de alto, reemplazando a los antiguos tubos de 80 centímetros. "Esto no tiene barreras; si el agua trae ramas o troncos, puede fluir sin obstáculos", afirmó.
Además, se modificó la pendiente del canal para acelerar el escurrimiento hacia el río Salí. "Va a haber una diferencia de más de dos metros respecto de la pendiente anterior", sostuvo la intendenta.
Financiamiento compartido y tecnología de punta
La jefa municipal destacó el acompañamiento del gobernador Osvaldo Jaldo en esta obra, que es la primera con financiamiento 50% Municipio y 50% Provincia. "Siempre se mostró muy interesado en resolver este tipo de problemas vinculados a las inundaciones", señaló.
Chahla también puso en valor el uso de tecnología LiDAR para el relevamiento, lo que permitió "trabajar con información precisa" y garantizar que las obras tengan un impacto positivo.
Detalles técnicos de la obra
El secretario de Obras Públicas, Claudio Bravo, explicó que se eliminaron los "cuellos de botella" que obstruían el flujo. "Acá había tres caños que permanentemente se obstruían y ese era uno de los principales problemas", indicó. Los modelos matemáticos realizados anticipan una mejora significativa en el funcionamiento del sistema.
Bravo detalló que el río Salí descendió más de tres metros desde la construcción del dique El Cadillal, lo que permitió modificar la pendiente para que el agua escurra más rápido. La obra tiene un avance del 60% y se estima que esté terminada en aproximadamente dos meses.
Por su parte, el ingeniero Marcelo Robarini, de Galindo Construcciones, empresa a cargo de la obra, confirmó que los trabajos evolucionan según el cronograma. "Estimamos que en 60 días estarán plenamente operativos tanto el Canal Nueva Esperanza Sur como el Canal Alejandro Heredia", afirmó. Las tareas incluyen movimientos de suelo, ejecución de alcantarillas y estructuras de hormigón.
Robarini concluyó que la mejora será "enorme" en comparación con la infraestructura anterior y que significará "un cambio sustancial en la calidad de vida de toda la gente que vive en este sector de la ciudad".


