La obra que puede cambiar las cuentas del país ya está en su tramo final: qué falta para que el petróleo salga al mundo
La obra que va a mover los dólares del país entró en su etapa final y ya tiene fecha para el primer llenado del oleoducto. Lo que se juega la Argentina con la salida del crudo de Vaca Muerta al mundo, y el detalle que define la cuenta regresiva.
El oleoducto Vaca Muerta Oil Sur (VMOS) ya supera el 85% de avance y se prepara para convertirse en la puerta de salida del crudo neuquino hacia los mercados internacionales. La terminal, ubicada en Punta Colorada, Río Negro, encara su última etapa con una inversión de casi u$s3.000 millones.
La expectativa en el sector energético es alta. El país está a punto de cerrar una obra que impactará de lleno en la ecuación de las empresas y del Gobierno, apuntalada por los dólares que llegarán vía exportación de petróleo. Si no aparecen contratiempos, el VMOS estará operativo en los primeros días de 2027 para recibir, almacenar y embarcar la producción de la cuenca neuquina.
El proyecto está liderado por YPF y lo integran Vista Energy, Pan American Energy (PAE), Pampa Energía, Chevron, Pluspetrol, Shell Argentina, Tecpetrol (Grupo Techint) y Gas y Petróleo del Neuquén (GyP). En menos de dos años, la construcción alcanzó un 85% de ejecución.
Cómo es la terminal que se levanta en Punta Colorada
El ingreso al predio impresiona. Desde la ciudad de Sierra Grande —conocida años atrás por la mina de hierro HIPASAM, hoy inactiva—, varios kilómetros de valle semidesértico conducen hasta seis tanques gigantes que dominan el paisaje. Cada uno puede almacenar 120.000 metros cúbicos de petróleo.
El crudo no convencional llega hasta allí por el oleoducto que arranca en Allen, en pleno corazón de Vaca Muerta, y recorre bajo tierra casi 500 kilómetros de cañerías hasta la costa rionegrina. Los tanques miden unos 83 metros de diámetro y 30 de altura, rematados por una cúpula de aluminio. Su superficie equivale casi a la de una cancha de fútbol 11: podría alojar 22 millones de pelotas o el volumen de 50 piletas olímpicas.
La terminal se encuentra en su etapa final y se prepara para ser la salida del petróleo argentino al mundo. Durante la recorrida, Ámbito Financiero / Energy Report pudo atravesar el campamento, las estaciones de bombeo, las salas de monitoreo asistidas por inteligencia artificial, las cañerías que cruzan el país desde la Cordillera hasta el mar y los tanques de almacenamiento.
Capacidad y proyección: de 185.000 a 1.000.000 de barriles
En esta primera etapa, el VMOS tendrá capacidad para recibir 185.000 barriles diarios. Luego avanzará en fases incrementales hasta los 390.000, 550.000 y 750.000 barriles para 2028. La meta más ambiciosa es alcanzar el millón de barriles a medida que crezca el caudal proveniente de Vaca Muerta.
Una vez que el petróleo arriba a la terminal, atraviesa procesos de filtrado y se almacena en los tanques. Desde allí recorre los últimos kilómetros por cañerías hasta las dos monoboyas instaladas mar adentro, que bombearán el crudo a las bodegas de los buques. Los "súperpetroleros" (Very Large Crude Carrier, VLCC), trabajando a pleno, tienen capacidad para el equivalente a 2 millones de barriles y completan su carga en 40 horas.
Por qué se eligió Punta Colorada y no Bahía Blanca
En un principio, todas las miradas apuntaban a Bahía Blanca como puerto de cabecera para la exportación de hidrocarburos. Sin embargo, se impuso la alternativa de Río Negro por varios factores: el mayor calado del Golfo de San Matías y las aguas más calmas en esa zona del mar argentino.
Los responsables del VMOS apuntan a que el "oil in" —el primer llenado del oleoducto desde Vaca Muerta— se concrete en enero de 2027. Dos meses después, la terminal debería estar en condiciones de descargar el producto neuquino en los buques para su exportación.
La palabra de Gallino: empleo, proveedores y derrame
Durante la visita, el vicepresidente de Infraestructura de YPF y presidente del consorcio VMOS, Gustavo Gallino, afirmó que "esta es la posibilidad de monetizar el crudo de Vaca Muerta" y "cambiar la matriz energética de la Argentina".
Gallino cuestionó las voces que sostienen que la actividad extractiva no derrama beneficios al resto de la economía. Destacó que la construcción de la terminal demanda cerca de 2.000 empleos directos, de los cuales más del 60% son rionegrinos, y que se contrataron servicios y proveedores locales por más de u$s400 millones. "Cuando dicen que no derrama...", ironizó. Y agregó: "Los inversores están dispuestos a invertir cuando hay estabilidad económica y jurídica".
El impacto en la balanza comercial y el RIGI
El VMOS es una obra clave para profundizar el cambio en la matriz productiva del país y convertir a la Argentina en un jugador de peso en el escenario energético global. En el sector estiman que los ingresos por exportaciones de energía podrían alcanzar los u$s30.000 millones para 2030.
A eso se suma la llegada de capitales de la mano del Régimen de Incentivo a las Grandes Inversiones (RIGI), que sigue cosechando anuncios. YPF comunicó otros tres proyectos por u$s44.000 millones, que se suman a iniciativas como Argentina LNG, LLL Oil o el de licuefacción con Southern Energy, y que en conjunto rondan los u$s140.000 millones.
Según datos oficiales, el total de los proyectos anunciados en el marco del RIGI —unos 27 entre aprobados y en evaluación— en los sectores de energía, minería y automotriz supera los u$s76.000 millones.
En un mundo sediento de hidrocarburos y otras fuentes de energía, la Argentina tiene una oportunidad de oro para cambiar la ecuación de su balanza comercial. Los dólares que antes venían de la superficie de la tierra, del campo, ahora pueden brotar desde profundidades mayores: el petróleo, el gas y la minería.