El gasoducto que iba a ser solo una traza en el mapa ya tiene 170 rionegrinos trabajando y 92 empresas provinciales adentro. Ahora arrancó la etapa que nadie podía apurar: la soldadura de los caños.
El gobernador Alberto Weretilneck recorrió junto al CEO de Southern Energy (SESA), Rodolfo Freyre, el frente de obra donde arrancaron las soldaduras del San Matías Pipeline, cerca de Chelforó. El gasoducto tendrá 472 kilómetros y una inversión estimada en US$1.300 millones para llevar gas de Vaca Muerta hasta San Antonio Oeste.
La traza unirá Tratayén, en Neuquén, con las instalaciones de Southern Energy en la costa rionegrina. El objetivo final: alimentar a los dos buques de licuefacción previstos en el Golfo San Matías y abrir la exportación de Gas Natural Licuado (GNL).
Dónde se soldó el primer caño
La actividad se concentró en el frente denominado Spread Sur, a la altura del kilómetro 223,1 de la traza, en las inmediaciones del cruce con el río Negro. Allí, las contratistas Sicim y Víctor Contreras pusieron en marcha la unión de los caños con tecnología de soldadura automática.
“Con el inicio de las soldaduras de este gasoducto damos otro paso concreto para conectar Vaca Muerta con nuestra costa y llevar la energía argentina al mundo. Esta transformación ya se ve en el puerto, en el movimiento de los caños y en los frentes de obra. Llegar hasta acá requirió planificación, trabajo conjunto y una provincia que ofrece previsibilidad, seguridad jurídica y cumple sus compromisos”, expresó Weretilneck.
De los barcos al tendido de cañerías
Las soldaduras le dan continuidad a un despliegue que empezó en agosto pasado con la movilización de equipos. La construcción abarca la apertura de pista, la instalación de obradores y zonas de acopio, y la distribución de cañerías hacia los distintos frentes.
Los tubos de acero, de 36 pulgadas de diámetro, entran por el Puerto de San Antonio Este. El abastecimiento contempla 12 cargamentos provenientes de India, con el último embarque previsto para abril de 2027. El traslado terrestre está a cargo de la Cooperativa RIOQUEN, de Río Negro, que comenzó los viajes hacia la obra en septiembre.
Cuánto trabajo rionegrino hay en la obra
Según la actualización de obra que se difundió durante el recorrido, el proyecto tiene 170 trabajadores rionegrinos activos y 92 empresas provinciales contratadas. La participación local incluye transporte, provisión de herramientas, indumentaria laboral, servicios de campamento y prestaciones de salud, entre otros rubros.
“Para nosotros, esta obra tiene que significar trabajo y oportunidades para los rionegrinos. Ya hay trabajadores y empresas de nuestra provincia participando de la construcción, del transporte y de los servicios. Queremos que esa participación siga creciendo, con capacitación y desarrollo de proveedores, para que estas inversiones dejen capacidades que permanezcan en Río Negro durante las próximas décadas”, sostuvo el Gobernador.
Quiénes están detrás del proyecto
La operadora San Matías Pipeline S.A. reúne a empresas de los mismos grupos accionistas de SESA: Pan American Energy, YPF, Pampa Energía, Harbour Energy y Golar.
Del total de 472 kilómetros, 443,5 atraviesan Río Negro y 28,5, Neuquén. La capacidad de transporte será de 27,7 millones de metros cúbicos diarios, el volumen necesario para abastecer a las dos unidades flotantes de licuefacción de Southern Energy.
La infraestructura sumará una planta compresora en la zona de Allen. La finalización de la obra está estimada para el segundo trimestre de 2028 y el proyecto ya cuenta con las declaraciones de impacto ambiental otorgadas por ambas provincias.
Con la costa rionegrina como punto de salida, el gasoducto busca conectar la producción de Vaca Muerta con los mercados internacionales.


